elisa andrea
Poeta recién llegado
Cada día levantarme con la costumbre de levantarte a ti y animarte el día.
Cada día con la costumbre de escucharte lamentar.
Cada día verte dormir y terminando abrazándote para acobijarte más.
Cada día escuchar tus locas manías y tus locuras formas de cómo vivir.
Cada día verte crecer y también fracasar, claro siempre teniendo tu consuelo alado.
Cada día una llamada tuya me alegraba el día.
Cada día con tus besos me llenabas de energía.
Cada día daba lo mejor de mí, aunque para ti nunca fue suficiente.
Y todo esto no fue suficiente para ti.
Y todo esto lo dejaste a un lado olvidando todo, olvidándote de mí.
Por tu felicidad, por tu bien, olvidándote de mí.
Ahora tomas tus maletas, tratando de explicar todo, para que yo esté bien
Ahora solo me queda tu recuerdo.
Ahora entiendo que tú eres feliz sin mí.
Cada día con la costumbre de escucharte lamentar.
Cada día verte dormir y terminando abrazándote para acobijarte más.
Cada día escuchar tus locas manías y tus locuras formas de cómo vivir.
Cada día verte crecer y también fracasar, claro siempre teniendo tu consuelo alado.
Cada día una llamada tuya me alegraba el día.
Cada día con tus besos me llenabas de energía.
Cada día daba lo mejor de mí, aunque para ti nunca fue suficiente.
Y todo esto no fue suficiente para ti.
Y todo esto lo dejaste a un lado olvidando todo, olvidándote de mí.
Por tu felicidad, por tu bien, olvidándote de mí.
Ahora tomas tus maletas, tratando de explicar todo, para que yo esté bien
Ahora solo me queda tu recuerdo.
Ahora entiendo que tú eres feliz sin mí.
Última edición: