Lacayo de por vida
En carencia de promesas,
me sumiso ante ti.
Reina del engaño y
princesa del silencio mortífero.
Siento el freno que
me quebranta el pecho,
esa maldita majestuosidad
escondida, debe ser tu inocencia.
Maldita, cualidad divina.
Pero pronto llegará mi despedida
Quebraré mis cadenas y,
otro incauto caerá prisionero.
Para sentirte la reina
de este castillo amañado.
En carencia de promesas,
me sumiso ante ti.
Reina del engaño y
princesa del silencio mortífero.
Siento el freno que
me quebranta el pecho,
esa maldita majestuosidad
escondida, debe ser tu inocencia.
Maldita, cualidad divina.
Pero pronto llegará mi despedida
Quebraré mis cadenas y,
otro incauto caerá prisionero.
Para sentirte la reina
de este castillo amañado.