Mi día.

ANA MAR MORENO PEREZ

Poeta adicto al portal
Mi día.

Para mí hoy es el recuento
de horas de trabajo,
de satisfacciones y alegrías
que se opacan bajo el peso
de no dejar a todos contentos...

Corazoncitos tristes,
rostros frustrados,
de los cuales no soy responsable
¡pero valla que me hacen daño!

Me duelen sus penas,
a mí que no soy de ellas, dueña,
¿Cómo les dolerá a ellos?
que cargan con ellas...

Rosita la más pequeñita,
va en quinto grado, tiene diez años,
pero es tan finita,
tal vez, porque no se ha bien alimentado.

Danna algo risueña
hasta traviesa podría decir
se esconde la risa
y brota su llanto...

Frida tratando de ser madura
coqueteando al amor,
todas ellas de quinto año
llevando a rastras su dolor.

Aby siempre triste y enojado
todo reprueba nada le agrada
y ya sea que suelte una bofetada
o una mueca que quiere ser carcajada...

¿Cómo solucionar sus problemas?
¿cómo ayudar a cargarlos?
si todos ellos a mi me duelen,
y no puedo más que escucharlos.

Y Aby, solo le miro y adivino
el peso del dolor que sella sus labios,
bajo las pestañas que esconden
el dolor que en rabia se envuelve.


Ana María Moreno Pérez
 
Mi día.



Para mí hoy es el recuento
de horas de trabajo,
de satisfacciones y alegrías
que se opacan bajo el peso
de no dejar a todos contentos...


Corazoncitos tristes,
rostros frustrados,
de los cuales no soy responsable
¡pero valla que me hacen daño!


Me duelen sus penas,
a mí que no soy de ellas, dueña,
¿Cómo les dolerá a ellos?
que cargan con ellas...


Rosita la más pequeñita,
va en quinto grado, tiene diez años,
pero es tan finita,
tal vez, porque no se ha bien alimentado.


Danna algo risueña
hasta traviesa podría decir
se esconde la risa
y brota su llanto...


Frida tratando de ser madura
coqueteando al amor,
todas ellas de quinto año
llevando a rastras su dolor.


Aby siempre triste y enojado
todo reprueba nada le agrada
y ya sea que suelte una bofetada
o una mueca que quiere ser carcajada...


¿Cómo solucionar sus problemas?
¿cómo ayudar a cargarlos?
si todos ellos a mi me duelen,
y no puedo más que escucharlos.


Y Aby, solo le miro y adivino
el peso del dolor que sella sus labios,
bajo las pestañas que esconden
el dolor que en rabia se envuelve.




Ana María Moreno Pérez


que se puede hacer ante el dolor ajeno? escucharlos, que pena que no disfruten su niñez, encantada de leerte!
 
Mi día.






Para mí hoy es el recuento
de horas de trabajo,
de satisfacciones y alegrías
que se opacan bajo el peso
de no dejar a todos contentos...


Corazoncitos tristes,
rostros frustrados,
de los cuales no soy responsable
¡pero valla que me hacen daño!


Me duelen sus penas,
a mí que no soy de ellas, dueña,
¿Cómo les dolerá a ellos?
que cargan con ellas...


Rosita la más pequeñita,
va en quinto grado, tiene diez años,
pero es tan finita,
tal vez, porque no se ha bien alimentado.


Danna algo risueña
hasta traviesa podría decir
se esconde la risa
y brota su llanto...


Frida tratando de ser madura
coqueteando al amor,
todas ellas de quinto año
llevando a rastras su dolor.


Aby siempre triste y enojado
todo reprueba nada le agrada
y ya sea que suelte una bofetada
o una mueca que quiere ser carcajada...


¿Cómo solucionar sus problemas?
¿cómo ayudar a cargarlos?
si todos ellos a mi me duelen,
y no puedo más que escucharlos.


Y Aby, solo le miro y adivino
el peso del dolor que sella sus labios,
bajo las pestañas que esconden
el dolor que en rabia se envuelve.




Ana María Moreno Pérez



BESOS PARA CADA NIÑO



Para mí hoy es el momento,
después de horas de trabajo,
de sentirme muy atento,
leo versos cabizbajo.




Felices corazoncitos,
lindos rostros encantados,
inocentes pequeñitos,
de tu amor muy adornados.





Desaparezcan las penas,
no solo les duele a ellos,
sino a mí por tus poemas,
de tristeza son aquellos.




Aby, Frida, Danna, Rosita,
te expresarán su cariño,
de una sonrisa infinita,
besos para cada niño.
 
Última edición:
Fue muy grato leerte
versos bien logrados llenos de sentimineto
saludos cordiales y un abrazo
 
BESOS PARA CADA NIÑO







Para mí hoy es el momento,
después de horas de trabajo,
de sentirme muy atento,
leo versos cabizbajo.




Felices corazoncitos,
lindos rostros encantados,
inocentes pequeñitos,
de tu amor muy adornados.





Desaparezcan las penas,
no solo les duele a ellos,
sino a mí por tus poemas,
de tristeza son aquellos.




Aby, Frida, Danna, Rosita,
te expresarán su cariño,
de una sonrisa infinita,


besos para cada niño.




Desde el fondo de mi alma
brota la palabra Gracias,
las tuyas brindan calma
aún si perdura la desgracia...

Gracias amigo por tus hermosos versos,
un abrazo con todo mi cariño,
que lleva la enmienda del beso,
como bálsamo para un niño.
 
Última edición:
Mi día.

Para mí hoy es el recuento
de horas de trabajo,
de satisfacciones y alegrías
que se opacan bajo el peso
de no dejar a todos contentos...

Corazoncitos tristes,
rostros frustrados,
de los cuales no soy responsable
¡pero valla que me hacen daño!

Me duelen sus penas,
a mí que no soy de ellas, dueña,
¿Cómo les dolerá a ellos?
que cargan con ellas...

Rosita la más pequeñita,
va en quinto grado, tiene diez años,
pero es tan finita,
tal vez, porque no se ha bien alimentado.

Danna algo risueña
hasta traviesa podría decir
se esconde la risa
y brota su llanto...

Frida tratando de ser madura
coqueteando al amor,
todas ellas de quinto año
llevando a rastras su dolor.

Aby siempre triste y enojado
todo reprueba nada le agrada
y ya sea que suelte una bofetada
o una mueca que quiere ser carcajada...

¿Cómo solucionar sus problemas?
¿cómo ayudar a cargarlos?
si todos ellos a mi me duelen,
y no puedo más que escucharlos.

Y Aby, solo le miro y adivino
el peso del dolor que sella sus labios,
bajo las pestañas que esconden
el dolor que en rabia se envuelve.


Ana María Moreno Pérez


bellos y tristes versos, siempre grato leerla
 
Anamar los niños son la luz de cada dia, los adultos del mañana,
y todos merecen disfrutar de su niñez pero por desgracia este mundo
está mal repartido.

Me ha gustado mucho leerte mi cariño para ti.
 
Versos que acongojaron mi corazón, quien tuviera el poder de ya no ver a esos angelitos llorar, corazones tristes mendigando un nuevo amanecer. Solo puedo alzar mis ojos y una pequeña oración hacer para el creador que sus vidas cuide y proteja de todo ser malvado que quiera sus vidas entorpecer.
Un placer recorrer tus versos mi bella amiga.
Un abrazo, besos y mis estrellas que iluminen tu camino.
 
Versos que acongojaron mi corazón, quien tuviera el poder de ya no ver a esos angelitos llorar, corazones tristes mendigando un nuevo amanecer. Solo puedo alzar mis ojos y una pequeña oración hacer para el creador que sus vidas cuide y proteja de todo ser malvado que quiera sus vidas entorpecer.
Un placer recorrer tus versos mi bella amiga.
Un abrazo, besos y mis estrellas que iluminen tu camino.


Gracias amiga, por tu comentario y oración, gracias te dejo de todo corazón.
Saludos y besitos.
 
Creo que este poema es una especie de
ventana a tu historia, a tu vida cotidiana.
De esas cosas que pasan diario de forma
imperceptible a veces.........
creo que me hubiera gustado más en prosa.
pero eso no lo despoja de su calidad.
Un placer leerte.
Abrazos nublados.
 
Es dificíl ver los problemas de los demás, más si son seres que necesitan más madurez para resolverlos en una edad que no es adecuada para que se les presenten. Desgraciadamente no se puede ayudar a todos. Pienso que en donde más hay que invertir es en una educación adecuada, de ese modo la mente se abre a nuevas perspectivas que antes de ella pueden resultar oscuras.

Un placer pasar por tu escrito, Anita. Un beso y un abrazo. :::hug:::
 
Mi día.




Para mí hoy es el recuento
de horas de trabajo,
de satisfacciones y alegrías
que se opacan bajo el peso
de no dejar a todos contentos...


Corazoncitos tristes,
rostros frustrados,
de los cuales no soy responsable
¡pero valla que me hacen daño!


Me duelen sus penas,
a mí que no soy de ellas, dueña,
¿Cómo les dolerá a ellos?
que cargan con ellas...


Rosita la más pequeñita,
va en quinto grado, tiene diez años,
pero es tan finita,
tal vez, porque no se ha bien alimentado.


Danna algo risueña
hasta traviesa podría decir
se esconde la risa
y brota su llanto...


Frida tratando de ser madura
coqueteando al amor,
todas ellas de quinto año
llevando a rastras su dolor.


Aby siempre triste y enojado
todo reprueba nada le agrada
y ya sea que suelte una bofetada
o una mueca que quiere ser carcajada...


¿Cómo solucionar sus problemas?
¿cómo ayudar a cargarlos?
si todos ellos a mi me duelen,
y no puedo más que escucharlos.


Y Aby, solo le miro y adivino
el peso del dolor que sella sus labios,
bajo las pestañas que esconden
el dolor que en rabia se envuelve.




Ana María Moreno Pérez





Hermosos versos aunque tristes, con esas florcitas: Rosita, Danna, Frida, Aby y Ana María.

Estrellas, abrazos y besos.
 
Bueno Ana Mar deduzco que sos docente, creo que esos niños necesitan darles amor y que los escuches... que seguro lo haces
bellísimo poema y muy tierno que habla de tu linda forma de ser.
besos y rep
 
Es dificíl ver los problemas de los demás, más si son seres que necesitan más madurez para resolverlos en una edad que no es adecuada para que se les presenten. Desgraciadamente no se puede ayudar a todos. Pienso que en donde más hay que invertir es en una educación adecuada, de ese modo la mente se abre a nuevas perspectivas que antes de ella pueden resultar oscuras.

Un placer pasar por tu escrito, Anita. Un beso y un abrazo. :::hug:::

Gracias amigo, como siempre encantada de verte por mis letras.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba