ADEXFI
Poeta adicto al portal
Es una noche, cuando la luna brilla con especial descaro,
mientras leo, algo de mi vieja Biblia, y escribiendo en mi Diario:
“Si lo hubiese sabido, en aquella época de la Rosa y el vino...”
(mi Yo antiguo. experiencia:2 , reflexión: -1 )
Huye, de las pasiones juveniles
líbrate como la gacela de la mano del cazador,
y como ave de la mano.
-Timoteo. capítulo:2 ,versículo: 22-
...porque la mocedad y la primavera de la vida son vanidad.
-Eclesiastés.capítulo 11, versículo 11:10-
Amados extranjeros y peregrinos,
digo que os abstengáis de aquellas pasiones carnales
que combaten contra el alma.
-Pedro.capitulo 1 versículo: 2-11
¡Oh, Dios mío!
Tuve que ponerme raudo en pie
y luego echarme en un confortable,
porque sentía caer de hinojos.
Estoy aquí. Estoy allá.
Revisando documentos.
Ordenando mis archivos.
Cuando todo era ya tranquilidad en mi vida.
Vaya. Un viejo Diario, tan viejo como mi Biblia...
y entre sus páginas, algo que cambió la química de mi ser.
Encontré algo, como un catalizador.
¿Y esta tarjeta de presentación?
¡Oh, no puede ser!
Tuve que sujetar mi cabeza
con las dos manos.
Dejando caer, aquella ventana de otros tiempos.
Dejándome caer en mis brazos
tendidos en el escritorio.
Porque sentí que caía, hacia adelante,
y me iba a golpear la cara.
La vida es profunda y latente.
Superrealista y extravagante.
Recién se me ocurrió leer aquella tarjeta de presentación,
ya cuarteada y amarilla después de tantos años.
Fue hace tanto tiempo, cuando no tomaba en serio nada.
Y pensaba que nadie lo hacía.
Aprobar la mentira de vez en cuando.
Vivir la “vida loca”. Etcétera.
Sin importarte las consecuencias de tu frenesí.
Y te alejas dejando “tonterías” atrás:
como aquella letra muy hermosa,
tan fina y elegante,
que pensé que era parte del logotipo
impresa en la tarjeta.
-¿Estás enamorado...pues, una cerveza, y ya?-
Y continúas tu vida como si nada.
“I’am glad to meet you...”
Una frase escrita diagonalmente.
Como lo más importante del resto.
En tiempos en que caminaba muy deprisa.
Sin ver lo que perdía a mi paso.
Por eso, ni leí la tarjeta de presentación,
el día en que nos conocimos,
porque no percibí ningún mensaje.
Y no tenia tiempo para pensar, que quizás...
hubiera sido realmente maravilloso...Ella y yo.
Una frase escrita, con un trazo decidido y firme.
Opacando y no dejando ver mas que un mensaje:
¡ I’am glad to meet you !
Estoy feliz de conocerte...
Recién entiendo ahora porque
me miró con infinita tristeza, hace poco,
cuando nos encontramos por allí... los tres.
Déjenme tomar aire.
Necesito recostarme y dejar de pensar.
Porque me duele el pecho.
Pucha, y no puedo respirar.
-¿Estás celoso ...pues, una cerveza, y ya?-
con este viejo Diario, en un bolsillo de mi saco
a la altura de mi corazón, para siempre,
rumbo al talud.
Enviado desde mi iPhone
Última edición: