Gloria Maria Granero
Poeta adicto al portal
A veces vuelo,
cierro los ojos y puedo rozar el cielo.
Abro la boca y el latido se me escapa.
Siento en mi pecho un fuego intenso que me atrapa.
A veces bailo.
Las melodías de la noche me enajenan.
La brisa abstracta de las olas me dirige
y mis motores se alinean con la luna.
A veces sueño.
Y en mis palabras los paisajes se deslizan,
como el invierno que al llegar lo cubre todo
con el sonido del color de sus mañanas.
Y es que a veces soy distinto a quien yo creo.
Y es que a veces no comprendo ni mis versos.
Porque a veces, no soy más que una poesía.
Porque a veces mi dolor es melodía.
cierro los ojos y puedo rozar el cielo.
Abro la boca y el latido se me escapa.
Siento en mi pecho un fuego intenso que me atrapa.
A veces bailo.
Las melodías de la noche me enajenan.
La brisa abstracta de las olas me dirige
y mis motores se alinean con la luna.
A veces sueño.
Y en mis palabras los paisajes se deslizan,
como el invierno que al llegar lo cubre todo
con el sonido del color de sus mañanas.
Y es que a veces soy distinto a quien yo creo.
Y es que a veces no comprendo ni mis versos.
Porque a veces, no soy más que una poesía.
Porque a veces mi dolor es melodía.
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