pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tu boca es el Cádiz
donde mi piel se consagra
para ser el vino
que calma tu sed de varón...
Tus manos en mi cuerpo,
doctrina que despierta al pecado
lo motivas, lo reavivas y sacias
en el sermón de tu bendita pasión...
Eres mi dulce creencia,
mi credo y religión...
ofrenda para mi redención
escalera al infierno
y ascensor al cielo...
Eres la paz que traspasa el alma
acunas entre besos al corazón,
el pan que llena mis inquietudes
y el vino que rompe inseguridades...
Redimes al silencio
sin penitencia
en tu pecho confesor
huye el miedo,
fiel sierva de tu predicación
me entrego sin limitación.
Eres tú, mi ángel redentor
mi guía espiritual
mi gran fe
¡mi dulce religión!...
donde mi piel se consagra
para ser el vino
que calma tu sed de varón...
Tus manos en mi cuerpo,
doctrina que despierta al pecado
lo motivas, lo reavivas y sacias
en el sermón de tu bendita pasión...
Eres mi dulce creencia,
mi credo y religión...
ofrenda para mi redención
escalera al infierno
y ascensor al cielo...
Eres la paz que traspasa el alma
acunas entre besos al corazón,
el pan que llena mis inquietudes
y el vino que rompe inseguridades...
Redimes al silencio
sin penitencia
en tu pecho confesor
huye el miedo,
fiel sierva de tu predicación
me entrego sin limitación.
Eres tú, mi ángel redentor
mi guía espiritual
mi gran fe
¡mi dulce religión!...
Última edición: