Jocelyn Figueroa
Poeta recién llegado
En sus labios me encontré dé repente,
Te prometo, no fue mi intención,
Tú eras el único en mi mente,
Tú fuiste el único en mi corazón.
Perdí mi mente por un segundo:
Su mano en mi pecho, piel contra piel;
No te cambiaría por nada en el mundo,
Fue mi delito, nadie puede saber.
Lo callan mis labios al besarte,
Lo calla la noche que testigo fue,
Nos encontró ese día revueltos entre sabanas,
Me sorprendió ese día que mi cuerpo entregue.
Ni las nubes grises sobre nosotros lo revelan,
Ni mis ojos de serpiente te lo dejan saber;
Que a ese hombre lo bese y no me arrepiento,
A ese hombre me entregue más de una vez.
No es ese hombre el dueño de mis sueños,
Es él quien me llena de placer,
A ti te amo, a él lo deseo,
No sabrás de mi engaño...
-Regreso al amanecer.
Te prometo, no fue mi intención,
Tú eras el único en mi mente,
Tú fuiste el único en mi corazón.
Perdí mi mente por un segundo:
Su mano en mi pecho, piel contra piel;
No te cambiaría por nada en el mundo,
Fue mi delito, nadie puede saber.
Lo callan mis labios al besarte,
Lo calla la noche que testigo fue,
Nos encontró ese día revueltos entre sabanas,
Me sorprendió ese día que mi cuerpo entregue.
Ni las nubes grises sobre nosotros lo revelan,
Ni mis ojos de serpiente te lo dejan saber;
Que a ese hombre lo bese y no me arrepiento,
A ese hombre me entregue más de una vez.
No es ese hombre el dueño de mis sueños,
Es él quien me llena de placer,
A ti te amo, a él lo deseo,
No sabrás de mi engaño...
-Regreso al amanecer.
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