juce86
Poeta recién llegado
Cansado y hambriento con tanto dolor,
caigo a las sombras del olvido,
como un pájaro herido que cae en el suelo,
como un siervo que brama por agua en un desierto.
Casi al borde de mi muerte miro al cielo,
llorando por este destino cruel y perverso,
sin sentir la felicidad que yo he querido,
y disfrutar de la vida que Dios me ha dado.
Pero una luz deslumbrante cegó mis ojos,
asustado como un ratón en un hueco,
tiemblo pensado que Dios me esta llevando,
pero escucho la voz de una dulce canción.
Su presencia me dejó atontado y sin sentido,
porque sentía mi corazón aturdido,
no existía un mundo alrededor, solo ella,
mirándome con sus hermoso ojos de luna llena.
Y con una bella sonrisa me daba,
sin alguna razón mi alma regresaba,
mi corazón comenzaba a latir de nuevo,
mis emociones fluían como río que busca el mar abierto.
Eres tu amada mía, eres el agua que busque toda mi vida,
eres el refugio de mis dolores eternos,
eres la frescura de todo mi cuerpo,
eres la luz de mi corazón eterno.
Ahora me llevas a tu mundo encantador,
prefiero vivir contigo con mucha razón,
llévame a la cima del cielo,
y vivir en tu corazón seria un sueño consolador.
Julio Cesar Serrano Zavala
caigo a las sombras del olvido,
como un pájaro herido que cae en el suelo,
como un siervo que brama por agua en un desierto.
Casi al borde de mi muerte miro al cielo,
llorando por este destino cruel y perverso,
sin sentir la felicidad que yo he querido,
y disfrutar de la vida que Dios me ha dado.
Pero una luz deslumbrante cegó mis ojos,
asustado como un ratón en un hueco,
tiemblo pensado que Dios me esta llevando,
pero escucho la voz de una dulce canción.
Su presencia me dejó atontado y sin sentido,
porque sentía mi corazón aturdido,
no existía un mundo alrededor, solo ella,
mirándome con sus hermoso ojos de luna llena.
Y con una bella sonrisa me daba,
sin alguna razón mi alma regresaba,
mi corazón comenzaba a latir de nuevo,
mis emociones fluían como río que busca el mar abierto.
Eres tu amada mía, eres el agua que busque toda mi vida,
eres el refugio de mis dolores eternos,
eres la frescura de todo mi cuerpo,
eres la luz de mi corazón eterno.
Ahora me llevas a tu mundo encantador,
prefiero vivir contigo con mucha razón,
llévame a la cima del cielo,
y vivir en tu corazón seria un sueño consolador.
Julio Cesar Serrano Zavala