Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Feliz pudo dormir la madrugada
después de darse humana a la ternura;
aquieta su esternón, toma cordura,
y queda se abandona relajada.
Sutil como una pompa enjabonada
-que gana cada vez mayor altura-
la luna en la ventana presta hondura
al claro de esta noche inacabada.
Serena se sumerge dulcemente
en un adagio suave y recitante
que llega acariciando confidente.
Feliz la madrugada fue mi amante
y un cuerpo de mujer su referente,
y un alma terrenal su eterno instante.
después de darse humana a la ternura;
aquieta su esternón, toma cordura,
y queda se abandona relajada.
Sutil como una pompa enjabonada
-que gana cada vez mayor altura-
la luna en la ventana presta hondura
al claro de esta noche inacabada.
Serena se sumerge dulcemente
en un adagio suave y recitante
que llega acariciando confidente.
Feliz la madrugada fue mi amante
y un cuerpo de mujer su referente,
y un alma terrenal su eterno instante.
Última edición: