Tu mano frágil, perfume de rosas,
acaricia mi alma, tan dolorida,
por el capullo, tu razón de vida,
que sacia tus lágrimas, tan hermosas.
Tu espalda quebrada, sombra tortuosa,
por el que es tres, será redimida,
y por el uno, con mano tendida,
escapará de esta nube morbosa.
Lava tu cara, Fantine, sos mía,
no yazgas llorando por un triste fin,
que pagará la causa por quien peca,
y no quien pelea con valentía,
pues te hicieron pensar como arlequín,
y Fantine, tú no eres él, él peca.
acaricia mi alma, tan dolorida,
por el capullo, tu razón de vida,
que sacia tus lágrimas, tan hermosas.
Tu espalda quebrada, sombra tortuosa,
por el que es tres, será redimida,
y por el uno, con mano tendida,
escapará de esta nube morbosa.
Lava tu cara, Fantine, sos mía,
no yazgas llorando por un triste fin,
que pagará la causa por quien peca,
y no quien pelea con valentía,
pues te hicieron pensar como arlequín,
y Fantine, tú no eres él, él peca.