Soka
Poeta recién llegado
Siempre busqué un destino...
Y así, comencé...
con ese poeta huérfano de mi beso,
con la boca descalza de sentimiento.
Me fui abriendo camino entre humedades,
fuegos artificiales, mentiras y banalidades.
Ya tenía los bolsillos llenos de caricias,
de primicias y una que otra delicia
cuando apareciste...
Y el corazón parecía ir de prisa,
saltaba al verte, se sentía vacío;
mi cuerpo estático
a tu magnético estar.
El silencio era tan evidente
como mi sonrisa...
con la mirada insistente
y persistente anhelo de coincidir.
Me arroje a tus olas...
dejé que tu arena envolviera mi ser.
Eres mi faro, mi puerto
el lugar donde anclo mi fe.
Y así, comencé...
con ese poeta huérfano de mi beso,
con la boca descalza de sentimiento.
Me fui abriendo camino entre humedades,
fuegos artificiales, mentiras y banalidades.
Ya tenía los bolsillos llenos de caricias,
de primicias y una que otra delicia
cuando apareciste...
Y el corazón parecía ir de prisa,
saltaba al verte, se sentía vacío;
mi cuerpo estático
a tu magnético estar.
El silencio era tan evidente
como mi sonrisa...
con la mirada insistente
y persistente anhelo de coincidir.
Me arroje a tus olas...
dejé que tu arena envolviera mi ser.
Eres mi faro, mi puerto
el lugar donde anclo mi fe.