En el nacimiento del llano se levanta
la ciudad más linda y generosa que conozco:
es como la playa del verde mar que es el Meta,
vergel floreciente, feraz tierra productiva
que a ver su inmensidad no alcanza la mirada.
¿Saben cómo la nombro yo? ¡Mi gentil Villavicencio!
En ese edén mora la niña de mis ojos,
allí encontré la primera y la última razón de mis amores,
hasta allí llegó y se quedó mi corazón:
y desde allí volará mi alma cuando muera,
la ciudad más linda y generosa que conozco:
es como la playa del verde mar que es el Meta,
vergel floreciente, feraz tierra productiva
que a ver su inmensidad no alcanza la mirada.
¿Saben cómo la nombro yo? ¡Mi gentil Villavicencio!
En ese edén mora la niña de mis ojos,
allí encontré la primera y la última razón de mis amores,
hasta allí llegó y se quedó mi corazón:
y desde allí volará mi alma cuando muera,