MARIO CUADROS
Intento de poeta
Mi locura que nace de tu imaginación
ama tanto recordar que le da alegría a la melancolía.
Sabes que soy eco de tu desvarío,
sabes que el cruce de tus labios asfixia mi pensamiento
y sabes que eres el pincel de la locura mía.
Y, aun así, niegas este arte que embriaga tus ojos y tu corazón.
Aun así, eres fría de hirvientes pensamientos
que evocan esas palabras sin compasión.
Aun así, sigues siendo ese mar bravo con su espuma hipnotizante
que me arrastra hasta ahogarme.
A veces lo que no comprendo de ti lo imagino,
mi locura lo imagina.
Mi locura también conversa con tu silencio,
y aunque en la indiferencia nada diga,
no me siento vencido.
Pero, ¿cómo me siento?,
pues no te mentiré que a veces me siento
como los años del condenado,
otras, con mejor ánimo,
como la adrenalina del fugitivo,
y en los peores casos
como la soledad en el cautiverio.
Así me siento ahora,
con la locura de seguir sintiendo algo por la nada,
pero irónicamente sé que esa nada
se puede convertir en mi ansiada epifanía.
Y como siempre te lo hare recordar amada,
pues como te dije mi locura ama recordar,
por ello mi poesía.
ama tanto recordar que le da alegría a la melancolía.
Sabes que soy eco de tu desvarío,
sabes que el cruce de tus labios asfixia mi pensamiento
y sabes que eres el pincel de la locura mía.
Y, aun así, niegas este arte que embriaga tus ojos y tu corazón.
Aun así, eres fría de hirvientes pensamientos
que evocan esas palabras sin compasión.
Aun así, sigues siendo ese mar bravo con su espuma hipnotizante
que me arrastra hasta ahogarme.
A veces lo que no comprendo de ti lo imagino,
mi locura lo imagina.
Mi locura también conversa con tu silencio,
y aunque en la indiferencia nada diga,
no me siento vencido.
Pero, ¿cómo me siento?,
pues no te mentiré que a veces me siento
como los años del condenado,
otras, con mejor ánimo,
como la adrenalina del fugitivo,
y en los peores casos
como la soledad en el cautiverio.
Así me siento ahora,
con la locura de seguir sintiendo algo por la nada,
pero irónicamente sé que esa nada
se puede convertir en mi ansiada epifanía.
Y como siempre te lo hare recordar amada,
pues como te dije mi locura ama recordar,
por ello mi poesía.
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