rudy_poeta
Poeta recién llegado
Desde la oscura profundidad yace mi alma apenas con vida,
envuelta de sábanas frías que le ofreció la soledad,
sin aliento, apenas puede respirar,
de todo pasado añora los preciosos momentos que ya nunca alcanzará.
Le queda tan solo mirar hacia arriba, la pequeña lucecita, que sin hallar las palabras para describirla,
llena su vida ante tanta oscuridad.
Aquella luz que significa su libertad,
tal vez por el delirio que le supone aquella situación,
la ve en forma de ángel que le aguarda de todo mal,
sintiendo que sin ella todo estaría peor.
Luz en forma de ángel, tan inalcanzable,
a la vez reconfortable, al saber que cuidas de mi alma.
Sumando horas los días se pasan,
teniendo ahora poco o nada ya en su corazón,
arrebatado por un desgraciado amor,
que en tiempos de un ayer,
tan solo dejó muchas espinas
y unos pocos pétalos sueltos en su interior.
Aquella lucecita brilla con todas sus fuerzas,
para combatir el frío y dar un poco de calor,
para que el alba no de los buenos días
a mi alma ya muerta.
Te siento siempre conmigo
desde tiempos que ya casi no recuerdo,
desde entonces hasta ahora,
te veo descender de un lugar casi divino,
tan cerca, tan brillante…
Tanto que tarde en ver tu imagen,
mi alma estuvo feliz con la tuya, y tu con la mía,
y llegaste a mi vida,
para hacerme para siempre compañía.
envuelta de sábanas frías que le ofreció la soledad,
sin aliento, apenas puede respirar,
de todo pasado añora los preciosos momentos que ya nunca alcanzará.
Le queda tan solo mirar hacia arriba, la pequeña lucecita, que sin hallar las palabras para describirla,
llena su vida ante tanta oscuridad.
Aquella luz que significa su libertad,
tal vez por el delirio que le supone aquella situación,
la ve en forma de ángel que le aguarda de todo mal,
sintiendo que sin ella todo estaría peor.
Luz en forma de ángel, tan inalcanzable,
a la vez reconfortable, al saber que cuidas de mi alma.
Sumando horas los días se pasan,
teniendo ahora poco o nada ya en su corazón,
arrebatado por un desgraciado amor,
que en tiempos de un ayer,
tan solo dejó muchas espinas
y unos pocos pétalos sueltos en su interior.
Aquella lucecita brilla con todas sus fuerzas,
para combatir el frío y dar un poco de calor,
para que el alba no de los buenos días
a mi alma ya muerta.
Te siento siempre conmigo
desde tiempos que ya casi no recuerdo,
desde entonces hasta ahora,
te veo descender de un lugar casi divino,
tan cerca, tan brillante…
Tanto que tarde en ver tu imagen,
mi alma estuvo feliz con la tuya, y tu con la mía,
y llegaste a mi vida,
para hacerme para siempre compañía.
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