Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi madre caminó siempre a mi lado,
llevando mis angustias con paciencia;
mi vieja dio milagro a mi existencia
a fuerza de cariños y cuidado.
Mi madre me orilló el acantilado
surgido del temor y su dolencia;
mi madre puso a Dios en mi conciencia
haciéndome de Dios aficionado.
Mi madre da verdor a mis montañas
con besos que pregonan primavera,
trocando en dulces flores mi cizaña.
Mi madre estuvo siempre aquí a mi vera;
por eso en la distancia me acompaña
colmando de esperanza tanta espera.
llevando mis angustias con paciencia;
mi vieja dio milagro a mi existencia
a fuerza de cariños y cuidado.
Mi madre me orilló el acantilado
surgido del temor y su dolencia;
mi madre puso a Dios en mi conciencia
haciéndome de Dios aficionado.
Mi madre da verdor a mis montañas
con besos que pregonan primavera,
trocando en dulces flores mi cizaña.
Mi madre estuvo siempre aquí a mi vera;
por eso en la distancia me acompaña
colmando de esperanza tanta espera.