Confieso mi necesidad por ti. ¡Eres un arcoíris de zanahoria alcanzable!. Nuestra relación es extraña, eso lo sabemos. Incluso improviso la manera de complementarnos físicamente. Te reclamaré por siempre mía, sabiendo el abrigo que le das, irremediablemente, a uno sólo de mis pies y hasta el tobillo.
Última edición: