Mateo García Victoria
Poeta recién llegado
El ruido se convirtió en silencio
en corazones rotos al olvido,
en la ausencia de calor y
desapareció todo el color,
un minuto de silencio vivió,
de mi dolor cuando te lloro
cuanto te añoro e imploro,
que estas letras en el folio
lleguen hasta tus oídos,
se hagan la voz qué te faltó,
siempre viva estás en recuerdos
en los llantos necios a todo,
ajenos al inmenso cielo gris,
ajenos al distante mar azul,
donde no hay tercera opción,
ni perdón o rendición o salvación,
qué mi alma yace ya hundida,
qué vaga fragmentada y herida,
qué cómo tú busca una salida.
Celebremos así de aquí tu partida
que aunque nos parta el alma,
espéranos con un sonrisa vivaz
por cada lagrima sincera caída,
son pocas lineas para tanto dolor
tú que llenaste mi vida de amor,
tú que por nada me distes todo,
tú de quien no me fue tu adiós,
qué sí existe ese que llaman Dios
espero que implore lloroso mi perdón,
por haberte alejado de mi tan pronto
por dejar secos y rojos mis ojos,
porqué te amo desde mi interior
tanto qué quisiera acompañarte,
pero tú al igual que yo sabemos,
qué estas viva, en alguna otra parte...
en corazones rotos al olvido,
en la ausencia de calor y
desapareció todo el color,
un minuto de silencio vivió,
de mi dolor cuando te lloro
cuanto te añoro e imploro,
que estas letras en el folio
lleguen hasta tus oídos,
se hagan la voz qué te faltó,
siempre viva estás en recuerdos
en los llantos necios a todo,
ajenos al inmenso cielo gris,
ajenos al distante mar azul,
donde no hay tercera opción,
ni perdón o rendición o salvación,
qué mi alma yace ya hundida,
qué vaga fragmentada y herida,
qué cómo tú busca una salida.
Celebremos así de aquí tu partida
que aunque nos parta el alma,
espéranos con un sonrisa vivaz
por cada lagrima sincera caída,
son pocas lineas para tanto dolor
tú que llenaste mi vida de amor,
tú que por nada me distes todo,
tú de quien no me fue tu adiós,
qué sí existe ese que llaman Dios
espero que implore lloroso mi perdón,
por haberte alejado de mi tan pronto
por dejar secos y rojos mis ojos,
porqué te amo desde mi interior
tanto qué quisiera acompañarte,
pero tú al igual que yo sabemos,
qué estas viva, en alguna otra parte...
Última edición: