Luis Lizardo
Poeta recién llegado
Ayer te dije mi Monalisa,
ya que por ti me inspiro,
eres la mujer de mi vida,
por la cual yo escribo.
Siempre serás mi Monalisa,
acuérdate de lo que te dije ayer,
no son solo letras y rimas,
existe un léxico también.
Son solo 28 letras,
que tan difícil puede ser,
júntalas a todas ellas,
y veras lo bonito que es.
Y quiero innovar,
no te quiero volver a escribir,
letras sin profundidad,
oscuras y gris.
Emprender un nuevo camino entre tú y yo,
es la tarea que nos toca ingeniar a los dos,
tratar de que no nos calcine el sol,
andar con trazabilidad y precaución.
Mientras tanto te escribo Monalisa,
porque lo haces posible todo,
subyagas con esa sonrisa,
extasías con esos ojos.
Desconcertado me deja tu rostro,
picara es tu idiosincrasia,
tu cabello tan suave y sedoso,
y esa mirada que me desbasta.
Y tu afán de seducir,
cada vez que te acercas a mí,
tu avidez de mis labios besar,
se apoderan de mí ser total.
Tu sortilegio señala que soy tuyo,
profetizas cada paso que doy,
parece mentira y lo juro,
que me siento incitado a tu amor.
Pero a veces te marchas,
y me llegas a dimitir,
es cuando me fraccionas el alma,
pero sé que retornaras a mí.
Resido perdido en tu cosmos mujer,
en el cual me encanta vivir,
en donde me embriago de placer,
cada día que nacientes junto a mí.
El que tiene la información tiene el poder,
junto estas letras rumiando en ti,
indago el sortilegio que levante en mi ser,
y siento apetencia a escribir
ya que por ti me inspiro,
eres la mujer de mi vida,
por la cual yo escribo.
Siempre serás mi Monalisa,
acuérdate de lo que te dije ayer,
no son solo letras y rimas,
existe un léxico también.
Son solo 28 letras,
que tan difícil puede ser,
júntalas a todas ellas,
y veras lo bonito que es.
Y quiero innovar,
no te quiero volver a escribir,
letras sin profundidad,
oscuras y gris.
Emprender un nuevo camino entre tú y yo,
es la tarea que nos toca ingeniar a los dos,
tratar de que no nos calcine el sol,
andar con trazabilidad y precaución.
Mientras tanto te escribo Monalisa,
porque lo haces posible todo,
subyagas con esa sonrisa,
extasías con esos ojos.
Desconcertado me deja tu rostro,
picara es tu idiosincrasia,
tu cabello tan suave y sedoso,
y esa mirada que me desbasta.
Y tu afán de seducir,
cada vez que te acercas a mí,
tu avidez de mis labios besar,
se apoderan de mí ser total.
Tu sortilegio señala que soy tuyo,
profetizas cada paso que doy,
parece mentira y lo juro,
que me siento incitado a tu amor.
Pero a veces te marchas,
y me llegas a dimitir,
es cuando me fraccionas el alma,
pero sé que retornaras a mí.
Resido perdido en tu cosmos mujer,
en el cual me encanta vivir,
en donde me embriago de placer,
cada día que nacientes junto a mí.
El que tiene la información tiene el poder,
junto estas letras rumiando en ti,
indago el sortilegio que levante en mi ser,
y siento apetencia a escribir
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