alenairam
Poeta recién llegado

Encontré refugio
bajo el filo de la guadaña
triste de la solitaria muerte.
Me enamore de su frialdad
transparente.
Me volví su esclava
y le regale mi alma,
solo para poder estar a su lado.
Prometió hacerme parte de ella
y así formar un todo
y poco a poco
conmigo terminaba
mi carne era la cena
que más disfrutaba,
brindar con mi sangre
en un altar me dejaba.
En su cadavérico rostro
se podía ver como gozaba de
aquel acto carnívoro
y con el más aun me enamoraba,
pero llego el día en
que la carne se hizo vieja
y la sangre se seco,
ya no había nada de lo que deseaba ,
fue ahí cuando me abandono
en la nauseabunda cloaca
del amor eterno.