José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy estaba pensando
en la vital alegría de la vida
las flores bailaban en sintonía,
la danza de la armonía.
Las rosas con su olor exuberante
los claveles con su perfume refinado
envidia tenía el jazmín efímero
y la dama de noche, ¿Dónde estaba?
Las amapolas giraban a mi alrededor
con sus colores hirientes, paradisíacos
Los pajarillos cantaban alegres melodías
las azucenas se revolvían, estupefactas,
con la sensación que, yo no escribía,
era música celestial lo que salía
de mi cabeza y mi pensar
porque a ti, mi musa, te lo debía
en la vital alegría de la vida
las flores bailaban en sintonía,
la danza de la armonía.
Las rosas con su olor exuberante
los claveles con su perfume refinado
envidia tenía el jazmín efímero
y la dama de noche, ¿Dónde estaba?
Las amapolas giraban a mi alrededor
con sus colores hirientes, paradisíacos
Los pajarillos cantaban alegres melodías
las azucenas se revolvían, estupefactas,
con la sensación que, yo no escribía,
era música celestial lo que salía
de mi cabeza y mi pensar
porque a ti, mi musa, te lo debía