francisco magaña magaña
Poeta recién llegado
Calma la sed de mi cuerpo,
que pide a gritos lo dulce de tus labios,
el esplendor de tu luz, que ilumina
mi corazón que da alegría e ilusión.
Calma la sed de mi cuerpo y llena
de alegría mi alma que necesita de ti,::
::
de tus caricias, de tus besos, de tu ser,
a cada instante que pasa en el tiempo,
para poderte amar.
Calma la sed de mi cuerpo y oye
el susurro del viento, que dice te quiero,
que dice te amo, que acaricia tu cuerpo
con delicadeza, ternura y suavidad,
sin obstáculo alguno que lo detenga.
Calma la sed de mi cuerpo,
que envenenas con tus besos,
para matarme de amor y encarcelar
mi alma, en la cárcel de tu corazón
que pide a gritos lo dulce de tus labios,
el esplendor de tu luz, que ilumina
mi corazón que da alegría e ilusión.
Calma la sed de mi cuerpo y llena
de alegría mi alma que necesita de ti,::
:: de tus caricias, de tus besos, de tu ser,
a cada instante que pasa en el tiempo,
para poderte amar.
Calma la sed de mi cuerpo y oye
el susurro del viento, que dice te quiero,
que dice te amo, que acaricia tu cuerpo
con delicadeza, ternura y suavidad,
sin obstáculo alguno que lo detenga.
Calma la sed de mi cuerpo,
que envenenas con tus besos,
para matarme de amor y encarcelar
mi alma, en la cárcel de tu corazón