Gerardo Lugo
Cuervo gris
Cada día te vas y espero cada noche tu regresar
pues en mi corazón guardo la memoria de tu besar,
un circo de emociones con tan sólo pensarte
y una revolución de deseos con sólo imaginarte
atrapado en la prisión de tus ojos de penumbra
me rindo a tus pies mientras el mundo se derrumba,
tu mirada de sirena que eclipsa a la luna y al sol
me deja ver más allá de la frontera de tu corazón
reina mía, diosa hecha mujer, adorada y venerada
eres quien domina a este hombre, mi niña adorada,
si mis letras fueran besos y mis palabras te besaran
un libro te regalaría para que nunca me olvidaras
más que el arte eres perfecta como un ángel sin alas
y como estrella destellas sobre un cielo en llamas,
si en mi vida estuvieras, serías luz en mis mañanas
pues en mi corazón guardo la memoria de tu besar,
un circo de emociones con tan sólo pensarte
y una revolución de deseos con sólo imaginarte
atrapado en la prisión de tus ojos de penumbra
me rindo a tus pies mientras el mundo se derrumba,
tu mirada de sirena que eclipsa a la luna y al sol
me deja ver más allá de la frontera de tu corazón
reina mía, diosa hecha mujer, adorada y venerada
eres quien domina a este hombre, mi niña adorada,
si mis letras fueran besos y mis palabras te besaran
un libro te regalaría para que nunca me olvidaras
más que el arte eres perfecta como un ángel sin alas
y como estrella destellas sobre un cielo en llamas,
si en mi vida estuvieras, serías luz en mis mañanas
y si tu amor me entregaras, mi vida yo te regalara.