Armonia
Poeta veterana
Y te miro,
te miro y en tu sonrisa se dibujan
las tardes de juegos infantiles
correteando tras una cometa
o buscando una muñeca en la ventana.
En tus ojos se reflejan
las mil y una historias que inventamos
cuando abrigados y abrazados en tu cama
leíamos para dormir a la luna y las estrellas.
En tu pelo se deslizan los rizos rebeldes que
figuran campos de trigo en una tarde de viento.
Y te miro,
te miro en esa foto en la pared
y me doy cuenta...
me doy cuenta que creces
y que ya no puedo sentarte en mis rodillas,
cantarte una canción
o simplemente abrazarte sin un motivo.
Y en mis ojos
la felicidad me recuerda
que hay lágrimas alegres,
que mis esfuerzos por tus sueños
no han sido en vano.
Creces...
creces como la estela
de una barca en altamar
y al verte allí,
serena, tranquila y a punto de cumplir un sueño
revivo el día en que me dijiste:
¡Soy una niña grande papá.!
te miro y en tu sonrisa se dibujan
las tardes de juegos infantiles
correteando tras una cometa
o buscando una muñeca en la ventana.
En tus ojos se reflejan
las mil y una historias que inventamos
cuando abrigados y abrazados en tu cama
leíamos para dormir a la luna y las estrellas.
En tu pelo se deslizan los rizos rebeldes que
figuran campos de trigo en una tarde de viento.
Y te miro,
te miro en esa foto en la pared
y me doy cuenta...
me doy cuenta que creces
y que ya no puedo sentarte en mis rodillas,
cantarte una canción
o simplemente abrazarte sin un motivo.
Y en mis ojos
la felicidad me recuerda
que hay lágrimas alegres,
que mis esfuerzos por tus sueños
no han sido en vano.
Creces...
creces como la estela
de una barca en altamar
y al verte allí,
serena, tranquila y a punto de cumplir un sueño
revivo el día en que me dijiste:
¡Soy una niña grande papá.!
Última edición:
: