Tú, imantada por el imán mas fuerte,
que aunque no me puedo acercar a tu cuerpo ni verte,
se me hace imposible no pensar en tus labios,
tu sonrisa,
tu prisa por encenderme y el olor que tu cuello desprende;
el calor de tu aliento en mi oído
y mis ansias por hacer cima plantando besos en tu abdomen
bajando por tu ombligo,
esperando cubrir la distancia que separa a tu imán
de este hierro,
que llevo conmigo.
que aunque no me puedo acercar a tu cuerpo ni verte,
se me hace imposible no pensar en tus labios,
tu sonrisa,
tu prisa por encenderme y el olor que tu cuello desprende;
el calor de tu aliento en mi oído
y mis ansias por hacer cima plantando besos en tu abdomen
bajando por tu ombligo,
esperando cubrir la distancia que separa a tu imán
de este hierro,
que llevo conmigo.