Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sola
mi puerta cierro
con nada para mí.
Encerrada, silente,
curva en mis proyectos fallidos de respirar y amar,
letras muertas que amo con corazón roto
y burlas que como siempre llegan
al final de mi Arco Iris.
Mis zapatos tenis los dejo dentro del closet
y tengo envidia porque ellos se acompañan.
Mientras, yo cierro mi puerta
y papá y mamá ya no llaman.
Hago una trenza para despedirme del día
pensando que fuera ella.
Y me sirvo leche tibia con galletas
creyéndome acompañada,
pesando en una noche como otras noches
si al cerrar mi puerta
mañana algo será para mí.
Sola
mi noche empieza
para irme a viajar,
y mi espíritu quiere un: ¡hola!
no más soledad.
Finalmente miré por la ventana
y le regalé a la luna mis lágrimas,
pero ella no las seca
y me deja en la cama soñando
con no despertar jamás.
mi puerta cierro
con nada para mí.
Encerrada, silente,
curva en mis proyectos fallidos de respirar y amar,
letras muertas que amo con corazón roto
y burlas que como siempre llegan
al final de mi Arco Iris.
Mis zapatos tenis los dejo dentro del closet
y tengo envidia porque ellos se acompañan.
Mientras, yo cierro mi puerta
y papá y mamá ya no llaman.
Hago una trenza para despedirme del día
pensando que fuera ella.
Y me sirvo leche tibia con galletas
creyéndome acompañada,
pesando en una noche como otras noches
si al cerrar mi puerta
mañana algo será para mí.
Sola
mi noche empieza
para irme a viajar,
y mi espíritu quiere un: ¡hola!
no más soledad.
Finalmente miré por la ventana
y le regalé a la luna mis lágrimas,
pero ella no las seca
y me deja en la cama soñando
con no despertar jamás.
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