La Corporación
Poeta veterano
Desde el Evaristo Corumelo
cada vez más cerca de tu cogote.
Mi noche nunca espera a Dios,
lo encierra y amanece, lo mata
y olvida su pasado entre los panes;
para comer su médula, y llora
la primavera que faltó.
Mis noche nunca es fecunda:
es martirio y azúcar, esperma
que los cíclopes dejaron podrido
entre las ninfas, que lloran su vagina
y la ausencia de esperanza.
Mi noche es un imbécil que destaca,
sobre todos los mares,
el complemento amargo de su amor,
petróleo que escupen las olas.
elPrior
cada vez más cerca de tu cogote.
Mi noche nunca espera a Dios,
lo encierra y amanece, lo mata
y olvida su pasado entre los panes;
para comer su médula, y llora
la primavera que faltó.
Mis noche nunca es fecunda:
es martirio y azúcar, esperma
que los cíclopes dejaron podrido
entre las ninfas, que lloran su vagina
y la ausencia de esperanza.
Mi noche es un imbécil que destaca,
sobre todos los mares,
el complemento amargo de su amor,
petróleo que escupen las olas.
elPrior
Última edición:
::