Mi noche, una condena perpetua

emuletero

Poeta veterano en el portal
Maldita la estampa nocturna
que se cuelga como un látigo de mis párpados
en forzada abertura callada y taciturna,
atrapado por las manecillas del reloj
contando las horas como plomo,
como si el woofer de mi altavoz
desparramase sus cuatrocientos hertzios
en mi cerebro somnoliento
martilleando el yunque de mis oídos.

Noches en velatorio perpetuo
como si de mi muerte se tratara,
noches alargadas,
eternamente dislocadas en el tempo
del tic-tac de mi corazón,
un ritmo lento cuasi-infernal
donde la oscuridad es el único lamento,
donde la claridad de la noche
se vuelve un eterno crepúsculo
esperando con impaciencia
el amanecer del presente.

Habiendo pagado la triste condena
de una noche perpetua
en el largo corredor mortuorio
de mi cárcel eterna.

En la penumbra,
veo mis paredes acortar distancias
hasta que mi claustrofóbica fobia
me excita en sudores
y en golpes con el pié descalzo
contra el estucado.

¡Oh me deshago el pié en pedazos
o la derribo a cabezazos!.

¿Y el reloj de las manecillas plomadas?.

¡Ese!,
tiene sus horas contadas en el exterminio,
pasará a ser una reliquia más del reciclaje...
Para su martirio.

 
Última edición:
Maldita la estampa nocturna

que se cuelga como un látigo de mis párpados
en forzada abertura callada y taciturna,
atrapado por las manecillas del reloj
contando las horas como plomo,
como si el woofer de mi altavoz
desparramase sus cuatrocientos hertzios
en mi cerebro somnoliento
martilleando el yunque de mis oídos.


Noches en velatorio perpetuo
como si de mi muerte se tratara,
noches alargadas,
eternamente dislocadas en el tempo
del tic-tac de mi corazón,
un ritmo lento cuasi-infernal
donde la oscuridad es el único lamento,
donde la claridad de la noche
se vuelve un eterno crepúsculo
esperando con impaciencia
el amanecer del presente.


Habiendo pagado la triste condena
de una noche perpetua
en el largo corredor mortuorio
de mi cárcel eterna.


En la penumbra,
veo mis paredes acortar distancias
hasta que mi claustrofóbica fobia
me excita en sudores
y en golpes con el pié descalzo
contra el estucado.


¡Oh me deshago el pié en pedazos
o la derribo a cabezazos!.


¿Y el reloj de las manecillas plomadas?.


Ese,
tiene sus horas contadas en el exterminio,
pasará a ser una reliquia más del reciclaje....
para su martirio.





Muy tristes tus versos de hoy,
dejas tu alma en ellos,
ese sufrimiento constante,
sino duermes sueñas,
sino duermes piensas,
es lógico que estés en vela...
Espero que pronto se acabe tu condena,
veas la noche estrellada,
y puedas dormir bien, merece la pena...
Un placer pasar siempre por tus preciosos poemas,
un abrazo muy fuerte desde mi orilla para ti,
besos y todas las estrellas de esta noche son para ti
para que puedas dormir muy bien:::hug::::::hug::::::hug:::
 
Maldita la estampa nocturna
que se cuelga como un látigo de mis párpados
en forzada abertura callada y taciturna,
atrapado por las manecillas del reloj
contando las horas como plomo,
como si el woofer de mi altavoz
desparramase sus cuatrocientos hertzios
en mi cerebro somnoliento
martilleando el yunque de mis oídos.

Noches en velatorio perpetuo
como si de mi muerte se tratara,
noches alargadas,
eternamente dislocadas en el tempo
del tic-tac de mi corazón,
un ritmo lento cuasi-infernal
donde la oscuridad es el único lamento,
donde la claridad de la noche
se vuelve un eterno crepúsculo
esperando con impaciencia
el amanecer del presente.

Habiendo pagado la triste condena
de una noche perpetua
en el largo corredor mortuorio
de mi cárcel eterna.

En la penumbra,
veo mis paredes acortar distancias
hasta que mi claustrofóbica fobia
me excita en sudores
y en golpes con el pié descalzo
contra el estucado.

¡Oh me deshago el pié en pedazos
o la derribo a cabezazos!.

¿Y el reloj de las manecillas plomadas?.

Ese,
tiene sus horas contadas en el exterminio,
pasará a ser una reliquia más del reciclaje....
para su martirio.




Ay! Sergio, solo de leerlo me ha inundado la tristeza... la pesadumbre de esa soledad que piensa y esa angustia de tus versos atropella.
Te dejo estrellas para que iluminen un poco esa oscuridad.
besos
 
Maldita la estampa nocturna

que se cuelga como un látigo de mis párpados
en forzada abertura callada y taciturna,
atrapado por las manecillas del reloj
contando las horas como plomo,
como si el woofer de mi altavoz
desparramase sus cuatrocientos hertzios
en mi cerebro somnoliento
martilleando el yunque de mis oídos.


Noches en velatorio perpetuo
como si de mi muerte se tratara,
noches alargadas,
eternamente dislocadas en el tempo
del tic-tac de mi corazón,
un ritmo lento cuasi-infernal
donde la oscuridad es el único lamento,
donde la claridad de la noche
se vuelve un eterno crepúsculo
esperando con impaciencia
el amanecer del presente.


Habiendo pagado la triste condena
de una noche perpetua
en el largo corredor mortuorio
de mi cárcel eterna.


En la penumbra,
veo mis paredes acortar distancias
hasta que mi claustrofóbica fobia
me excita en sudores
y en golpes con el pié descalzo
contra el estucado.


¡Oh me deshago el pié en pedazos
o la derribo a cabezazos!.


¿Y el reloj de las manecillas plomadas?.


Ese,
tiene sus horas contadas en el exterminio,
pasará a ser una reliquia más del reciclaje....
para su martirio.




Descubre de nuevo que tu eres especial,
que tu eres unico,
que tu eres algo maravilloso,
!que en todo el mundo solo hay uno de cada uno de ti!

Y para ti amigo mio un mundo inundado de estrellas
y luces doradas......besos, un placer leerte.
 
Un poema muy triste, yo comprendo como se siente, pero todos estamos roeados de gente, de amigos, que nos regalan carino y amistad, y su apoyo es valioso, y yo me cuento entre tus amigos, por eso te dejo muchas estrellitas de luz y animo, abrazos Sergio.
 
"Conozco dos noches: la de afuera y la de adentro; la de afuera al menos acaba al amanecer."


Poeta, siempre le he escrito a mis noches, casi tan idénticas a la de tu poesía, pero nunca las he sentido tan dolorosas como la tuya. Que sea solamente una mala noche.
Muy bien expresado tu sentir poeta Sergio, un gusto volver a leerte.

Mi abrazo
 
Muy tristes tus versos de hoy,
dejas tu alma en ellos,
ese sufrimiento constante,
sino duermes sueñas,
sino duermes piensas,
es lógico que estés en vela...
Espero que pronto se acabe tu condena,
veas la noche estrellada,
y puedas dormir bien, merece la pena...
Un placer pasar siempre por tus preciosos poemas,
un abrazo muy fuerte desde mi orilla para ti,
besos y todas las estrellas de esta noche son para ti
para que puedas dormir muy bien:::hug::::::hug::::::hug:::



Gracias por pasar por mis delirios Mari.
Un fuerte abrazo de amistad perpetuaaaaaaaaaaaa:::sonreir1::::::sonreir1::::::sonreir1::::::sonreir1:::
 
Se hace eterna la noche, el reloj gira lento y en mi cabeza un torbellino de recuerdos, martillea sin tregua... maldita condena...
Bello como siempre leerte, querido Sergio.
Un abrazo fuerte.
 
Muy tristes tus versos de hoy,
dejas tu alma en ellos,
ese sufrimiento constante,
sino duermes sueñas,
sino duermes piensas,
es lógico que estés en vela...
Espero que pronto se acabe tu condena,
veas la noche estrellada,
y puedas dormir bien, merece la pena...
Un placer pasar siempre por tus preciosos poemas,
un abrazo muy fuerte desde mi orilla para ti,
besos y todas las estrellas de esta noche son para ti
para que puedas dormir muy bien:::hug::::::hug::::::hug:::



Gracias por pasar siempre Mari
Abrazos desde la distancia
 
Maldita la estampa nocturna

que se cuelga como un látigo de mis párpados
en forzada abertura callada y taciturna,
atrapado por las manecillas del reloj
contando las horas como plomo,
como si el woofer de mi altavoz
desparramase sus cuatrocientos hertzios
en mi cerebro somnoliento
martilleando el yunque de mis oídos.


Noches en velatorio perpetuo
como si de mi muerte se tratara,
noches alargadas,
eternamente dislocadas en el tempo
del tic-tac de mi corazón,
un ritmo lento cuasi-infernal
donde la oscuridad es el único lamento,
donde la claridad de la noche
se vuelve un eterno crepúsculo
esperando con impaciencia
el amanecer del presente.


Habiendo pagado la triste condena
de una noche perpetua
en el largo corredor mortuorio
de mi cárcel eterna.


En la penumbra,
veo mis paredes acortar distancias
hasta que mi claustrofóbica fobia
me excita en sudores
y en golpes con el pié descalzo
contra el estucado.


¡Oh me deshago el pié en pedazos
o la derribo a cabezazos!.


¿Y el reloj de las manecillas plomadas?.


Ese,
tiene sus horas contadas en el exterminio,
pasará a ser una reliquia más del reciclaje....
para su martirio.




Uff, si sabré yo de como son de largas y oscuras esas noches de tristes insomnios, donde el amanecer es lo único que se espera para terminar con el martirio.
Excelente poema querido Sergio, un gustazo leerte.
Estrellas y besos
 
Sergio, como me identifico con tus noches, son tan similares a las mias...
Muy bien la forma en que nos dejas constancia de tus desvelos.
Un abrazo muy fuert.
 
Maldita la estampa nocturna
que se cuelga como un látigo de mis párpados
en forzada abertura callada y taciturna,
atrapado por las manecillas del reloj
contando las horas como plomo,
como si el woofer de mi altavoz
desparramase sus cuatrocientos hertzios
en mi cerebro somnoliento
martilleando el yunque de mis oídos.

Noches en velatorio perpetuo
como si de mi muerte se tratara,
noches alargadas,
eternamente dislocadas en el tempo
del tic-tac de mi corazón,
un ritmo lento cuasi-infernal
donde la oscuridad es el único lamento,
donde la claridad de la noche
se vuelve un eterno crepúsculo
esperando con impaciencia
el amanecer del presente.

Habiendo pagado la triste condena
de una noche perpetua
en el largo corredor mortuorio
de mi cárcel eterna.

En la penumbra,
veo mis paredes acortar distancias
hasta que mi claustrofóbica fobia
me excita en sudores
y en golpes con el pié descalzo
contra el estucado.

¡Oh me deshago el pié en pedazos
o la derribo a cabezazos!.

¿Y el reloj de las manecillas plomadas?.

Ese,
tiene sus horas contadas en el exterminio,
pasará a ser una reliquia más del reciclaje....
para su martirio.




Tristeza amartillante, violenta y taciturna, dejas la estela de estrellas que dibujan el infinito amargo...
Muy tristes versos poeta, pero encantada de recorrer el fruto de tu inspiraciòn y de saludarte nuevamente.

Besos y estrellas muchas para ti amigo.

http://www.mundopoesia.com/foros/poemas-de-amor/284608-esposo-mio.html
 
Esas terribles noches mi querido hermanito, son sin duda las más duras y terribles de sobrellevar,
esas noches tan eternas que parecieran nunca tener fin, ese terrible insomnio que nos aprisiona.
Un placer recorrer tus versos tan magistrales.
Un abrazo y mis estrellas desde mi bella tierra.
Te quiero hermanito, besos.
 
Maldita la estampa nocturna
que se cuelga como un látigo de mis párpados
en forzada abertura callada y taciturna,
atrapado por las manecillas del reloj
contando las horas como plomo,
como si el woofer de mi altavoz
desparramase sus cuatrocientos hertzios
en mi cerebro somnoliento
martilleando el yunque de mis oídos.

Noches en velatorio perpetuo
como si de mi muerte se tratara,
noches alargadas,
eternamente dislocadas en el tempo
del tic-tac de mi corazón,
un ritmo lento cuasi-infernal
donde la oscuridad es el único lamento,
donde la claridad de la noche
se vuelve un eterno crepúsculo
esperando con impaciencia
el amanecer del presente.

Habiendo pagado la triste condena
de una noche perpetua
en el largo corredor mortuorio
de mi cárcel eterna.

En la penumbra,
veo mis paredes acortar distancias
hasta que mi claustrofóbica fobia
me excita en sudores
y en golpes con el pié descalzo
contra el estucado.

¡Oh me deshago el pié en pedazos
o la derribo a cabezazos!.

¿Y el reloj de las manecillas plomadas?.

Ese,
tiene sus horas contadas en el exterminio,
pasará a ser una reliquia más del reciclaje....
para su martirio.




Profundos versos.
Hay noches tan largas en el transitar de nuestra vida, que parecen ser eternas, noches de oscuridad y noches del alma que no acierta a liberarse de ellas.
Estrellas a tu pluma.
Que el amanecer se haga presente.
Abrazos.
ana
 
Sol de mañana;2736798 dijo:
Un poema muy triste, yo comprendo como se siente, pero todos estamos roeados de gente, de amigos, que nos regalan carino y amistad, y su apoyo es valioso, y yo me cuento entre tus amigos, por eso te dejo muchas estrellitas de luz y animo, abrazos Sergio.




Gracias por pasar Anna
Un abrazote
 
"Conozco dos noches: la de afuera y la de adentro; la de afuera al menos acaba al amanecer."


Poeta, siempre le he escrito a mis noches, casi tan idénticas a la de tu poesía, pero nunca las he sentido tan dolorosas como la tuya. Que sea solamente una mala noche.
Muy bien expresado tu sentir poeta Sergio, un gusto volver a leerte.

Mi abrazo





Muchas malas noches Daniel...muchas para desgracia mía
Gracias por leerme amigo
 
Parecen estos versos, este inmenso poema un sufrimiento de constancias. Un sueño en duermevela que te deja pensar. Pasar pensando en los desaires, en las inquietudes de lo deseado, todo abierto en entrañas de sugerencias blandias por la esperanza.
Como una locura, las imagenes engrandencen el semblate de una serenidad final al tener la capacidad de que el tiempo se detenga. te felicito abrazos de luzyabsenta



Muchas gracias por el comentario
Muy agradecido Carlos
 
Uff, si sabré yo de como son de largas y oscuras esas noches de tristes insomnios, donde el amanecer es lo único que se espera para terminar con el martirio.
Excelente poema querido Sergio, un gustazo leerte.
Estrellas y besos



Gracias por detenerte en mis noches de condena
çLinda amiga, muchos abrazos
 
Maldita la estampa nocturna
que se cuelga como un látigo de mis párpados
en forzada abertura callada y taciturna,
atrapado por las manecillas del reloj
contando las horas como plomo,
como si el woofer de mi altavoz
desparramase sus cuatrocientos hertzios
en mi cerebro somnoliento
martilleando el yunque de mis oídos.

Noches en velatorio perpetuo
como si de mi muerte se tratara,
noches alargadas,
eternamente dislocadas en el tempo
del tic-tac de mi corazón,
un ritmo lento cuasi-infernal
donde la oscuridad es el único lamento,
donde la claridad de la noche
se vuelve un eterno crepúsculo
esperando con impaciencia
el amanecer del presente.

Habiendo pagado la triste condena
de una noche perpetua
en el largo corredor mortuorio
de mi cárcel eterna.

En la penumbra,
veo mis paredes acortar distancias
hasta que mi claustrofóbica fobia
me excita en sudores
y en golpes con el pié descalzo
contra el estucado.

¡Oh me deshago el pié en pedazos
o la derribo a cabezazos!.

¿Y el reloj de las manecillas plomadas?.

¡Ese!,
tiene sus horas contadas en el exterminio,
pasará a ser una reliquia más del reciclaje...
Para su martirio.

Parecen estos versos, este inmenso poema un sufrimiento de constancias.
Un sueño en duermevela que te deja pensar. Pasar pensando en los desaires,
en las inquietudes de lo deseado, todo abierto en entrañas de sugerencias
blandidas por la esperanza.
Como una locura, las imagenes engrandencen el semblate de una serenidad f
Final al tener la capacidad de que el tiempo se detenga. te felicito abrazos de luzyabsenta
 

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