Mi nombrado Caballero

Hola raúl, me regocijo de corazón. Aplaudo tus hermosas letras. bien merecido reconocimeinto a tu versar, atu vena de poeta. FELICIDADES. Un Brindis por ti, por la poesía maravillosa como la tuya. Por la amistad. Abrazos. Que lo disfrutes. Atte. José. A seguir escribiendo. Cuídate. José.
Estimado José, un verdadero honor para mi el que hayas visitado éstas letras, tanto la primera vez como ahora y como te dije anteriormente, inmerecido creo que es el haber puesto éstas letras en un lugar especial
Muchas gracias José por tus palabras
José Raúl
Un cordial abrazo José
 
Ligia Calderón Romero;1031533 dijo:
Unos versos de profundo dolor y es que hasta el animal siente la impotencia, ante las atrocidades del ser humano, no me gustan esas actividades donde el sacrificio del animal es fiesta para los demás, no soy partidaria de las corridas de toros, pero lamentablemente es una fiesta mundial y son más los que la apoyan, excelentes versos mi amigo representando la triste espectadora de tan sangriento acto.

Abrazos sinceros y mis estrellitas
Es un placer para mi su visita a éstas letras Ligia, y que su sensibilidad como ser humano vea que muchas veces por no decir todas ésta clase de "fiestas" sean partícipes de lo cruel que es muchas veces el corazón de los seres humanos", por el hecho de ser una fiesta casi universal es la que más se conoce pero Ligia hay muchas más con distintos animales, lamentablemente esa misma clase de personas después se les escucha hablar de amor y bondad
Un placer su visita Ligia
José Raúl
Un cordial y cariñoso saludo Ligia
 
JeanMiró;1050707 dijo:
Muy buen poema, demasiado melancólico, pero bueno
Saludos
Muchas gracias por sus palabras JeanMiró, muy agradecido que se haya detenido acá y que le heyan gustado éstas letras
José Raúl
Un saludo JeanMiró
 
Luis Á. Ruiz Peradejordi;1060210 dijo:
Un poema que toca la vena sensible. Un acierto de planteamiento. Un placer leerte.
Un saludo.
Muchas gracias por sus palabras Luis A. un placer para mi su visita a éstas letras
José Raúl
Un cordial saludo para usted Luis A.
 
No a las corridas de toros! Es lo unico que puedo decir: Sangre, Polvo y Morbo!!!
Estimada amiga mía, con sus pocas palabras ya lo ha dicho todo, es muy grata su visita a éstas letras Alexandra, y reitero que es un honor para mi, saber de su sensibilidad en lo que concierne a la vida
José Raúl
Un cordial y cariñoso saludo Alexandra
 
Ayer a escondidas me fuí caminando entre la hierba,
quería saber si es verdad todo lo que me cuentan,
nadie me molestó. ¡Déjala... que es la lechera!
así que llegué a la plaza sin que nadie me viera.

Era una huerta grande tan grande como mi huerta,
sólo que estaba rodeada toda toda de madera.
Me había dicho mi dueño, que era como en las ferias,
que le esperase tranquila, que pastara por la verja,
ya vendría él por la tarde, todo cargado de estrellas.

Yo miraba entusiasmada
a toda esa gente buena,
y como ondeaban sus pañuelos
en esa bonita feria.

Me dijo la yegua alazana: "¡Tú no vayas,...que no es la feria!
que mi hermano me lo dijo, el que come yerbabuena".
¡Téngo que ir! - contesté-, él debe saber que tengo,
que en mis entrañas llevo el más lindo de sus sueños.

Cuando le vi salir hacia el centro de la plaza,
mugí con todas mis fuerzas, para que él me escuchara,
la gente toda aplaudiendo, toda era gente buena,
y tranquila me quedé, esperando muy risueña,
ya le diría después que de sus sueños yo era dueña.

Al poco salió un joven, vestido de mil luceros,
en una mano la espada, en la otra manto nuevo.
Yo me dije: Debe ser,
el que le dará los premios,
muy segura estoy ahora
que le nombrará Caballero.

Acercóse el muchachuelo,
muy despacio y con tiento,
y cubierta la llevaba,
bajo su manto nuevo.

Hoy entierro las orejas
de mi dueño enamorado
que en la arena de la plaza
abandonadas quedaron.

Las enterraré profundo
para que él no escuche mi llanto,
mi nombrado Caballero,
semental de mis encantos.



Fascinante este poema, me ha retenido de principio a fin, millardos de estrellitas.
 
Querido amigo es muy triste, y me ha llegado una nostalgía, siempre me dejas temas para reflexionar y no me gustan las plazas de toros. estrellitas y besos.
 
Querido amigo es muy triste, y me ha llegado una nostalgía, siempre me dejas temas para reflexionar y no me gustan las plazas de toros. estrellitas y besos.
Muchísimas gracias Maryann por visitar éstas letras, lamento que la verdad muchas veces sea tan triste, pero le reitero mis agradecimientos por su visita
José Raúl
Un saludo cordial Maryann
 
Ayer a escondidas me fuí caminando entre la hierba,
quería saber si es verdad todo lo que me cuentan,
nadie me molestó. ¡Déjala... que es la lechera!
así que llegué a la plaza sin que nadie me viera.

Era una huerta grande tan grande como mi huerta,
sólo que estaba rodeada toda toda de madera.
Me había dicho mi dueño, que era como en las ferias,
que le esperase tranquila, que pastara por la verja,
ya vendría él por la tarde, todo cargado de estrellas.

Yo miraba entusiasmada
a toda esa gente buena,
y como ondeaban sus pañuelos
en esa bonita feria.

Me dijo la yegua alazana: "¡Tú no vayas,...que no es la feria!
que mi hermano me lo dijo, el que come yerbabuena".
¡Téngo que ir! - contesté-, él debe saber que tengo,
que en mis entrañas llevo el más lindo de sus sueños.

Cuando le vi salir hacia el centro de la plaza,
mugí con todas mis fuerzas, para que él me escuchara,
la gente toda aplaudiendo, toda era gente buena,
y tranquila me quedé, esperando muy risueña,
ya le diría después que de sus sueños yo era dueña.

Al poco salió un joven, vestido de mil luceros,
en una mano la espada, en la otra manto nuevo.
Yo me dije: Debe ser,
el que le dará los premios,
muy segura estoy ahora
que le nombrará Caballero.

Acercóse el muchachuelo,
muy despacio y con tiento,
y cubierta la llevaba,
bajo su manto nuevo.

Hoy entierro las orejas
de mi dueño enamorado
que en la arena de la plaza
abandonadas quedaron.

Las enterraré profundo
para que él no escuche mi llanto,
mi nombrado Caballero,
semental de mis encantos.
Muy bonito tu poema, pero triste
saludos
 
Ayer a escondidas me fuí caminando entre la hierba,
quería saber si es verdad todo lo que me cuentan,
nadie me molestó. ¡Déjala... que es la lechera!
así que llegué a la plaza sin que nadie me viera.

Era una huerta grande tan grande como mi huerta,
sólo que estaba rodeada toda toda de madera.
Me había dicho mi dueño, que era como en las ferias,
que le esperase tranquila, que pastara por la verja,
ya vendría él por la tarde, todo cargado de estrellas.

Yo miraba entusiasmada
a toda esa gente buena,
y como ondeaban sus pañuelos
en esa bonita feria.

Me dijo la yegua alazana: "¡Tú no vayas,...que no es la feria!
que mi hermano me lo dijo, el que come yerbabuena".
¡Téngo que ir! - contesté-, él debe saber que tengo,
que en mis entrañas llevo el más lindo de sus sueños.

Cuando le vi salir hacia el centro de la plaza,
mugí con todas mis fuerzas, para que él me escuchara,
la gente toda aplaudiendo, toda era gente buena,
y tranquila me quedé, esperando muy risueña,
ya le diría después que de sus sueños yo era dueña.

Al poco salió un joven, vestido de mil luceros,
en una mano la espada, en la otra manto nuevo.
Yo me dije: Debe ser,
el que le dará los premios,
muy segura estoy ahora
que le nombrará Caballero.

Acercóse el muchachuelo,
muy despacio y con tiento,
y cubierta la llevaba,
bajo su manto nuevo.

Hoy entierro las orejas
de mi dueño enamorado
que en la arena de la plaza
abandonadas quedaron.

Las enterraré profundo
para que él no escuche mi llanto,
mi nombrado Caballero,
semental de mis encantos.

Que triste historia, y que bonito como lo has escrito
me gusta tu poesia
besitosss
 
Se le agradecen sus palabras marisolefe, y un halago para mi que se haya detenido en estas letras
Se le agradece
Un cordial saludo para usted marisolefe
 

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