Victor Rodriguez
Poeta fiel al portal
¡Hermoso! me cautivas por mi nombre escribir,
¿Podrá ser cualquier cosa? ¡Disculpa mi locura!
Pienso que desde tu alma lo trazas con ternura
y ahogas desventuras de mi extenso sufrir.
Y percibo que leo, cual rapaz abismado,
las vocales escritas de su esfuerzo primero.
Reprimo un lerdo exhalo y encarcelo un ¡te quiero!
Ruego a Dios mantenerme, de tí, enamorado
Finiquito mi oteo y vuela el pensamiento;
imagino tu Plata, su plaza Independencia;
me torno un Jeremías, extraño tu presencia
y el no ver tu cabello acariciarlo el viento.
¿Podrá ser cualquier cosa? ¡Disculpa mi locura!
Pienso que desde tu alma lo trazas con ternura
y ahogas desventuras de mi extenso sufrir.
Y percibo que leo, cual rapaz abismado,
las vocales escritas de su esfuerzo primero.
Reprimo un lerdo exhalo y encarcelo un ¡te quiero!
Ruego a Dios mantenerme, de tí, enamorado
Finiquito mi oteo y vuela el pensamiento;
imagino tu Plata, su plaza Independencia;
me torno un Jeremías, extraño tu presencia
y el no ver tu cabello acariciarlo el viento.