Nommo
Poeta veterano en el portal
Salíamos juntos por la plazoleta.
Ella es mi títere con cabeza, y marioneta.
La tengo dominada y la acaricio cuando quiero.
Pero cierto día, me robó el sombrero.
Entonces, raudo como el mesmo viento, me dispuse a perseguirla.
Llegó hasta Valencia, aferrada a las patas de un mirlo.
Volando y volando, me bombardeó, depositando desde lo alto del cielo, un alacrán.
Que en mi cabeza cayó. Y casi me pincha...
No me envenenó de puro milagro.
Ahora, vendo matasuegras y pistolas de agua.
Serpentinas y escobas o cubos, para fregar las escaleras.
Bombillas de colores y tizas y pizarras verdes, para colegios.
Alfombras persas y taburetes, para tocar el piano, el clarinete o el acordeón.
¡ Cuánto la echo de menos ! La recuerdo, comiendo melón.
¡ Oh, estás aquí, princesa verde ! Has vuelto a casa, con un mazo para cascar nueces.
" Es para romperte el coco, golpe a golpe y verso a verso.
Porque no me echaste crema sobre la faz, para dejarme el cutis terso.
Ni me decoraste con ropajes de época, del siglo XVIII.
No eres un buen Gepetto para Pinocchio. "
¿ Me vas a pegar ? ¡ Ah, sí ! Hechizo mágico. El beso del príncipe. El ósculo en la frente.
" ¡ Detente ! No seas maternal.
Eres duro, como el pedernal.
El truco del almendruco consiste en quitarme la falda, y lavarla con detergente.
No seas demente y hazlo ya, para que los dos estemos en Paz. Y nos disolvamos,
en el Mare Magnum de gente. "
Ella es mi títere con cabeza, y marioneta.
La tengo dominada y la acaricio cuando quiero.
Pero cierto día, me robó el sombrero.
Entonces, raudo como el mesmo viento, me dispuse a perseguirla.
Llegó hasta Valencia, aferrada a las patas de un mirlo.
Volando y volando, me bombardeó, depositando desde lo alto del cielo, un alacrán.
Que en mi cabeza cayó. Y casi me pincha...
No me envenenó de puro milagro.
Ahora, vendo matasuegras y pistolas de agua.
Serpentinas y escobas o cubos, para fregar las escaleras.
Bombillas de colores y tizas y pizarras verdes, para colegios.
Alfombras persas y taburetes, para tocar el piano, el clarinete o el acordeón.
¡ Cuánto la echo de menos ! La recuerdo, comiendo melón.
¡ Oh, estás aquí, princesa verde ! Has vuelto a casa, con un mazo para cascar nueces.
" Es para romperte el coco, golpe a golpe y verso a verso.
Porque no me echaste crema sobre la faz, para dejarme el cutis terso.
Ni me decoraste con ropajes de época, del siglo XVIII.
No eres un buen Gepetto para Pinocchio. "
¿ Me vas a pegar ? ¡ Ah, sí ! Hechizo mágico. El beso del príncipe. El ósculo en la frente.
" ¡ Detente ! No seas maternal.
Eres duro, como el pedernal.
El truco del almendruco consiste en quitarme la falda, y lavarla con detergente.
No seas demente y hazlo ya, para que los dos estemos en Paz. Y nos disolvamos,
en el Mare Magnum de gente. "
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