Mi nuevo corazón

infeliz?

Feliz
Ya vienes tú, preñándome de lluvias,
las nubes aceradas que pueblan este mundo.
La gárgola se espanta en su recogimiento,
y mira de reojo tu ademán sonrosado,
la victoria en tus dedos y el batir de tus alas.

Todo es un cementerio, de recuerdos marchitos
y de vida sedada.
Ya vienes tú saltando, con mis monedas listas
en tus bucles de plata.
Y la lluvia lo arrastra
todo y lo desintegra,
y la victoria brilla en tu cara lavada.

A tu barco sin velas encomiendo mi rumbo.
Ya no hace falta nada...
Los sepulcros florecen en su estremecimiento;
la Tierra entera tiembla con tu abrazo ceñido.
Y no hace falta nada...
Tu llamada distante, de cordero extraviado.
Mi destino preñado, tu semilla y tus aguas.
 
hay que renovarse siempre, para ser felices en la vida, abrazos
Ya vienes tú, preñándome de lluvias,
las nubes aceradas que pueblan este mundo.
La gárgola se espanta en su recogimiento,
y mira de reojo tu ademán sonrosado,
la victoria en tus dedos y el batir de tus alas.

Todo es un cementerio, de recuerdos marchitos
y de vida sedada.
Ya vienes tú saltando, con mis monedas listas
en tus bucles de plata.
Y la lluvia lo arrastra
todo y lo desintegra,
y la victoria brilla en tu cara lavada.

A tu barco sin velas encomiendo mi rumbo.
Ya no hace falta nada...
Los sepulcros florecen en su estremecimiento;
la Tierra entera tiembla con tu abrazo ceñido.
Y no hace falta nada...
Tu llamada distante, de cordero extraviado.
Mi destino preñado, tu semilla y tus aguas.
 
A tu barco sin velas encomiendo mi rumbo.
Ya no hace falta nada...
Los sepulcros florecen en su estremecimiento;
la Tierra entera tiembla con tu abrazo ceñido.
Y no hace falta nada...
Tu llamada distante, de cordero extraviado.
Mi destino preñado, tu semilla y tus aguas.


Esto en lo particular me parece un cierre excelente del poema,
transmites muy bien toda esa nostalgia que deja ver a ese corazón
que se va transformando y que un día cualquiera volverá a la vida
con nuevas ilusiones y sobre todo con amor.
muy grato leerte, saludos!!
 
Última edición por un moderador:
Ya vienes tú, preñándome de lluvias,
las nubes aceradas que pueblan este mundo.
La gárgola se espanta en su recogimiento,
y mira de reojo tu ademán sonrosado,
la victoria en tus dedos y el batir de tus alas.

Todo es un cementerio, de recuerdos marchitos
y de vida sedada.
Ya vienes tú saltando, con mis monedas listas
en tus bucles de plata.
Y la lluvia lo arrastra
todo y lo desintegra,
y la victoria brilla en tu cara lavada.

A tu barco sin velas encomiendo mi rumbo.
Ya no hace falta nada...
Los sepulcros florecen en su estremecimiento;
la Tierra entera tiembla con tu abrazo ceñido.
Y no hace falta nada...
Tu llamada distante, de cordero extraviado.
Mi destino preñado, tu semilla y tus aguas.
Muy bello, me gusta lo que cuentas y sobre todo como lo cuentas amigo poeta. Un abrazo. Paco.
 
Ya vienes tú, preñándome de lluvias,
las nubes aceradas que pueblan este mundo.
La gárgola se espanta en su recogimiento,
y mira de reojo tu ademán sonrosado,
la victoria en tus dedos y el batir de tus alas.

Todo es un cementerio, de recuerdos marchitos
y de vida sedada.
Ya vienes tú saltando, con mis monedas listas
en tus bucles de plata.
Y la lluvia lo arrastra
todo y lo desintegra,
y la victoria brilla en tu cara lavada.

A tu barco sin velas encomiendo mi rumbo.
Ya no hace falta nada...
Los sepulcros florecen en su estremecimiento;
la Tierra entera tiembla con tu abrazo ceñido.
Y no hace falta nada...
Tu llamada distante, de cordero extraviado.
Mi destino preñado, tu semilla y tus aguas.

:) tiempo ya, pero qué bueno.
 

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