Ciela
Poeta veterano en el portal
MI OBRA MAESTRA
No la he creado
todavía.
Ni sé si alguna vez
la lograría.
Tal vez ni soy capaz,
si cada día
me nacen como niños
algo anárquicos
deseos de decir:
me vienen de algún lado
incapturables unos,
y otros apenas
rescatados.
Algunos son ecos
embrionarios.
Otros, alumnos
indisciplinados.
Juegan en mí,
soy sus recreos
sino pasan de largo,
de modo tal
que me vuelvo parvulario,
y de vez en cuando
escuela elemental
en pleno ensayo.
No la he creado
todavía,
pues me lo paso
deletreando
lo fugaz. Y acaso
jamás pueda ser mía.
No sé siquiera
si deseo Maestría.
Si mis musas
son niñitas inexpertas,
que a veces
se pelean con la Muerte.
Algunas veces
reniegan de la rima
pero otras
de aquélla son cautivas.
Mi obra es una alumna
pequeñita,
Un atisbo Aprendiz,
que de repente
me hace feliz
Y como ven, garabatea
castillos en la arena.
No la he creado
todavía.
Ni sé si alguna vez
la lograría.
Tal vez ni soy capaz,
si cada día
me nacen como niños
algo anárquicos
deseos de decir:
me vienen de algún lado
incapturables unos,
y otros apenas
rescatados.
Algunos son ecos
embrionarios.
Otros, alumnos
indisciplinados.
Juegan en mí,
soy sus recreos
sino pasan de largo,
de modo tal
que me vuelvo parvulario,
y de vez en cuando
escuela elemental
en pleno ensayo.
No la he creado
todavía,
pues me lo paso
deletreando
lo fugaz. Y acaso
jamás pueda ser mía.
No sé siquiera
si deseo Maestría.
Si mis musas
son niñitas inexpertas,
que a veces
se pelean con la Muerte.
Algunas veces
reniegan de la rima
pero otras
de aquélla son cautivas.
Mi obra es una alumna
pequeñita,
Un atisbo Aprendiz,
que de repente
me hace feliz
Y como ven, garabatea
castillos en la arena.