LUMUGA 95
Poeta asiduo al portal
Veo caer gotas negras de mi interior,
se arremolinan, forman un reflejo.
Me veo al otro lado como un ser superior,
apropio lo que deseo, lo que no, lo dejo.
En la forma soy idéntico, pero me mira con malicia,
no hay luz en los ojos de esta aparición,
me sonríe con mirada asesina, con una misión.
Se adentra en las tinieblas, nada bueno auspicia.
Me adentro en el reflejo, y encuentro malos recuerdos.
Antiguos amores, malos momentos, frascos con lágrimas.
Me lo encuentro de frente, en posición de esgrima.
Quiere algo por lo que vivo y que sabe que muero si lo pierdo.
Tu imagen aparece de mi pecho, refulgente, le deslumbra.
Permanece atento, acecha desde la penumbra.
Me causa dolor, me apaga tu luz con mi odio,
rememorando aciagos y olvidados episodios.
Pone al que causa mi mal, al que te corteja,
aquel que seduce y canta a la oreja.
Me debilito, no consigo incorporarme,
lanzo tu recuerdo donde no pueda alcanzarte.
Me invade, se ríe, pero me tortura al no encontrarte.
Me pregunta por tu paradero, y enmudezco.
Poco a poco, en su mundo desaparezco.
Nunca conseguiré dejar de amarte...
se arremolinan, forman un reflejo.
Me veo al otro lado como un ser superior,
apropio lo que deseo, lo que no, lo dejo.
En la forma soy idéntico, pero me mira con malicia,
no hay luz en los ojos de esta aparición,
me sonríe con mirada asesina, con una misión.
Se adentra en las tinieblas, nada bueno auspicia.
Me adentro en el reflejo, y encuentro malos recuerdos.
Antiguos amores, malos momentos, frascos con lágrimas.
Me lo encuentro de frente, en posición de esgrima.
Quiere algo por lo que vivo y que sabe que muero si lo pierdo.
Tu imagen aparece de mi pecho, refulgente, le deslumbra.
Permanece atento, acecha desde la penumbra.
Me causa dolor, me apaga tu luz con mi odio,
rememorando aciagos y olvidados episodios.
Pone al que causa mi mal, al que te corteja,
aquel que seduce y canta a la oreja.
Me debilito, no consigo incorporarme,
lanzo tu recuerdo donde no pueda alcanzarte.
Me invade, se ríe, pero me tortura al no encontrarte.
Me pregunta por tu paradero, y enmudezco.
Poco a poco, en su mundo desaparezco.
Nunca conseguiré dejar de amarte...