Mi padre.

  • Iniciador del tema Iniciador del tema Pili Martí
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Alonso agradezco tu opinión sin duda has oido hablar de aquella gloriosa generación de luchadores, tu padre debió ser uno de ellos.
Un abrazo amigo. Pili
 
Nacido en una pequeña aldea de Galicia y en una familia de 12 hermanos, la miseria y el hambre fueron
sus compañeros y si la salud fallaba, había que recorrer 1o km a pie, para avisar a un curandero el único
que había, una hermana murió desangrada al tener el periodo y no saber detener la hemorragia, allí llovía
mucho e ir mojada cavando la tierra y cargando enormes pesos, la llevó a la muerte.
Pero mi padre era "listo" y se dedicaba a coger truchas del río con mucha agilidad, las vigilaba sin hacer ruido
y las apretaba, también subía a los árboles y cogía huevos de los nidos, es decir se alimentaba, pues
a ello añadía su ración de pan de centeno y aquel caldo en el que navegaban algunas berzas y patatas.
Tenía ingenio para huir del trabajo y en cierta ocasión dejó al pobre hermano, con las vacas y el carro
cargado de hierba pues este cuando vió que no podían las vacas tirar, fue atrás y ya se había largado.
Fue ateo desde pequeño y en cierta ocasión emborrachó al cura con orujo,...el hacía ver que bebía
pero tiraba el contenido de cada vaso con disimulo. Una vez el hombre estuvo bien ebrio y paseando
le pregunto "Don Manuel de Dios ¿usted que piensa? "Hijo mío lo que hay sobre mi sombrero ni bajo
mis zapatos, nadie lo sabe". En aquella galicia tan religiosa y creyente, mi padre no podía decir nada
pues el suyo le pegaba con una cuerda, sin embargo yo me sorprendo de que un sacerdote que
hacia grandes homilías y asustaba con el "fuego eterno" a todos, llegara a reconocer que mentía.
Pese a ser analfabeto, pues apenas fue a la escuela aun sabia mal escribir y leer.
Tenía un talento natural, era pequeño y nervioso con el carácter fuerte, al llegar a Barcelona
aprendió a conducir y el oficio de mecánico, tenía una memoria prodigiosa. Pronto fue imprescindible
en la única fábrica de reparación de piezas de automóviles que había en la ciudad se llamaba "el cementerio
del automóvil", los 4 ricos dueños de fábricas (entonces abundaba la industria textil, sobre todo), iban allí
a reparar sus autos y siempre preguntaban por "aquel chico gallego, tan simpático", y siendo gandul
para la tierra, fue trabajador para colocarse debajo de los coches y cambiar piezas. No podían prescindir
de el y le acortaron las vacaciones de 2 meses a 1, lo reclamaban los clientes. Era valiente y fuerte
pues conducía el armamento en la batalla del Ebro y allí vio muchos jóvenes moribundos llamando a su
madre, sufrió mucho y ello le violentó el carácter, por ello creo que huía de cualquier desgracia humana.
En el campo de concentración donde fue a parar, morían muchos llenos de piojos todos y de hambre, el
era muy delgado y de poco comer y resistió, los jefes decían "a rojillos" con menosprecio y mi padre
con su fuerte carácter se cansó y les dijo yo no soy de "ningún partido político" (en eso tuvo cuidado),
y luego de nombrarlos todos dijo ¿saben de que partido soy? del del trabajo, le querían azotar pero un
cabo lo impidió "el chico a dicho la verdad", entonces te disparaban por menos de nada, pero el se arriesgó harto ya.
Y no sigo, pues necesitaría un libro bien gordo para explicar su historia, murió a los 89 años.

Pili Marti
Interesante historia de tu padre que plasma la fortaleza de un hombre ante las desgracias y dificultades de la vida . Se nota su espíritu de superación. Un fuerte abrazo amiga
 
Gracias Paloma, lo describes como era, se revelaba ante lo que era injusto, y asumía que le podían disparar, al tiempo que ante dos
operaciones que hubo de sufrir, mostro buen humor y vitalidad. Cuento otra cosa, lo operaron de apendicitis, cuando ya las personas
no morían por el llamado "cólico miserere", pues la ciencia había avanzado (tuvo suerte), la enfermera lo halló asomado a la ventana
recién operado...se asustó "pero hombre no ve que si se le suelta un punto, puede engangrenarse y es su muerte" ¡no se mueva de la cama!, quede hacia arriba y no de vueltas. Y mi padre hizo caso, quiza ahí si se asustó, tenía 25 años. Un abrazo amigo, y voy contando más cosas. Pili
 
Última edición por un moderador:
Nacido en una pequeña aldea de Galicia y en una familia de 12 hermanos, la miseria y el hambre fueron
sus compañeros y si la salud fallaba, había que recorrer 1o km a pie, para avisar a un curandero el único
que había, una hermana murió desangrada al tener el periodo y no saber detener la hemorragia, allí llovía
mucho e ir mojada cavando la tierra y cargando enormes pesos, la llevó a la muerte.
Pero mi padre era "listo" y se dedicaba a coger truchas del río con mucha agilidad, las vigilaba sin hacer ruido
y las apretaba, también subía a los árboles y cogía huevos de los nidos, es decir se alimentaba, pues
a ello añadía su ración de pan de centeno y aquel caldo en el que navegaban algunas berzas y patatas.
Tenía ingenio para huir del trabajo y en cierta ocasión dejó al pobre hermano, con las vacas y el carro
cargado de hierba pues este cuando vió que no podían las vacas tirar, fue atrás y ya se había largado.
Fue ateo desde pequeño y en cierta ocasión emborrachó al cura con orujo,...el hacía ver que bebía
pero tiraba el contenido de cada vaso con disimulo. Una vez el hombre estuvo bien ebrio y paseando
le pregunto "Don Manuel de Dios ¿usted que piensa? "Hijo mío lo que hay sobre mi sombrero ni bajo
mis zapatos, nadie lo sabe". En aquella galicia tan religiosa y creyente, mi padre no podía decir nada
pues el suyo le pegaba con una cuerda, sin embargo yo me sorprendo de que un sacerdote que
hacia grandes homilías y asustaba con el "fuego eterno" a todos, llegara a reconocer que mentía.
Pese a ser analfabeto, pues apenas fue a la escuela aun sabia mal escribir y leer.
Tenía un talento natural, era pequeño y nervioso con el carácter fuerte, al llegar a Barcelona
aprendió a conducir y el oficio de mecánico, tenía una memoria prodigiosa. Pronto fue imprescindible
en la única fábrica de reparación de piezas de automóviles que había en la ciudad se llamaba "el cementerio
del automóvil", los 4 ricos dueños de fábricas (entonces abundaba la industria textil, sobre todo), iban allí
a reparar sus autos y siempre preguntaban por "aquel chico gallego, tan simpático", y siendo gandul
para la tierra, fue trabajador para colocarse debajo de los coches y cambiar piezas. No podían prescindir
de el y le acortaron las vacaciones de 2 meses a 1, lo reclamaban los clientes. Era valiente y fuerte
pues conducía el armamento en la batalla del Ebro y allí vio muchos jóvenes moribundos llamando a su
madre, sufrió mucho y ello le violentó el carácter, por ello creo que huía de cualquier desgracia humana.
En el campo de concentración donde fue a parar, morían muchos llenos de piojos todos y de hambre, el
era muy delgado y de poco comer y resistió, los jefes decían "a rojillos" con menosprecio y mi padre
con su fuerte carácter se cansó y les dijo yo no soy de "ningún partido político" (en eso tuvo cuidado),
y luego de nombrarlos todos dijo ¿saben de que partido soy? del del trabajo, le querían azotar pero un
cabo lo impidió "el chico a dicho la verdad", entonces te disparaban por menos de nada, pero el se arriesgó harto ya.
Y no sigo, pues necesitaría un libro bien gordo para explicar su historia, murió a los 89 años.

Pili Marti
Interesante la historia de tu padre.
Historias que, la juventud actual no podrán imaginar. Era otro mundo, hace menos de un siglo.
También mi padre era de Galicia y con 12 hermanos.
Un placer leerte

Recibe un beso y mi cariño

Alfonso Espinosa
 
Gracias Alfonso, pero es bueno que lo sepan y me das ocasión para explicar otra cosa.
La aviación alemana se entrenó perniciosamente en España, y aunque en la batalla del Ebro no estuvo presente , pues era casi un cuerpo a cuerpo si dejaron uno por si acaso, y a mi padre le lanzó su bomba, lo salvó el echo de ir en una pequeña camioneta en movimiento
pues el alemán dió en el blanco, sólo que mi padre ya habiá adelantado unos metros y se lo volcó, debió creer que ya estaba muerto.
Por ello ya no volvió, pues el asumía un riesgo también. Mi padre con entereza levantó la furgoneta vacía, pues iba de vuelta y siguió su
labor de abastecer a los republicanos (el lo era de corazón), de armas para defenderse, labor que apenas le dejaba tiempo para dormir.
Un abrazo amigo. Pili Martí
 
Última edición por un moderador:
Magnífica historia relatando recuerdos imborrables de como se forjó el carácter de su padre en base a tanta penurias e injusticias. Un placer pasar por su relato, reciba mi más cordial saludo.
 
Nacido en una pequeña aldea de Galicia y en una familia de 12 hermanos, la miseria y el hambre fueron
sus compañeros y si la salud fallaba, había que recorrer 1o km a pie, para avisar a un curandero el único
que había, una hermana murió desangrada al tener el periodo y no saber detener la hemorragia, allí llovía
mucho e ir mojada cavando la tierra y cargando enormes pesos, la llevó a la muerte.
Pero mi padre era "listo" y se dedicaba a coger truchas del río con mucha agilidad, las vigilaba sin hacer ruido
y las apretaba, también subía a los árboles y cogía huevos de los nidos, es decir se alimentaba, pues
a ello añadía su ración de pan de centeno y aquel caldo en el que navegaban algunas berzas y patatas.
Tenía ingenio para huir del trabajo y en cierta ocasión dejó al pobre hermano, con las vacas y el carro
cargado de hierba pues este cuando vió que no podían las vacas tirar, fue atrás y ya se había largado.
Fue ateo desde pequeño y en cierta ocasión emborrachó al cura con orujo,...el hacía ver que bebía
pero tiraba el contenido de cada vaso con disimulo. Una vez el hombre estuvo bien ebrio y paseando
le pregunto "Don Manuel de Dios ¿usted que piensa? "Hijo mío lo que hay sobre mi sombrero ni bajo
mis zapatos, nadie lo sabe". En aquella galicia tan religiosa y creyente, mi padre no podía decir nada
pues el suyo le pegaba con una cuerda, sin embargo yo me sorprendo de que un sacerdote que
hacia grandes homilías y asustaba con el "fuego eterno" a todos, llegara a reconocer que mentía.
Pese a ser analfabeto, pues apenas fue a la escuela aun sabia mal escribir y leer.
Tenía un talento natural, era pequeño y nervioso con el carácter fuerte, al llegar a Barcelona
aprendió a conducir y el oficio de mecánico, tenía una memoria prodigiosa. Pronto fue imprescindible
en la única fábrica de reparación de piezas de automóviles que había en la ciudad se llamaba "el cementerio
del automóvil", los 4 ricos dueños de fábricas (entonces abundaba la industria textil, sobre todo), iban allí
a reparar sus autos y siempre preguntaban por "aquel chico gallego, tan simpático", y siendo gandul
para la tierra, fue trabajador para colocarse debajo de los coches y cambiar piezas. No podían prescindir
de el y le acortaron las vacaciones de 2 meses a 1, lo reclamaban los clientes. Era valiente y fuerte
pues conducía el armamento en la batalla del Ebro y allí vio muchos jóvenes moribundos llamando a su
madre, sufrió mucho y ello le violentó el carácter, por ello creo que huía de cualquier desgracia humana.
En el campo de concentración donde fue a parar, morían muchos llenos de piojos todos y de hambre, el
era muy delgado y de poco comer y resistió, los jefes decían "a rojillos" con menosprecio y mi padre
con su fuerte carácter se cansó y les dijo yo no soy de "ningún partido político" (en eso tuvo cuidado),
y luego de nombrarlos todos dijo ¿saben de que partido soy? del del trabajo, le querían azotar pero un
cabo lo impidió "el chico a dicho la verdad", entonces te disparaban por menos de nada, pero el se arriesgó harto ya.
Y no sigo, pues necesitaría un libro bien gordo para explicar su historia, murió a los 89 años.

Pili Marti
Deberías continuar esta entrañable historia, Pilar, es conmovedora. Tu padre fue un gran hombre.
Muchas gracias por compartir estos recuerdos tan valiosos.

Un abrazo cordial.
 
Gracias Fernando, supo hacer frente a la adversidad, era muy vital...sólo así se entiende. Aquellos hombres todos fueron valientes.
Un abrazo cordial. Pili
 
Antonio en muchas respuestas añado retazos de su vida, como hija tu opinión me ha emocionado.
Recibe un gran abrazo, cariño y amistad. Pili
 
Gracias Jorgito, por siempre estar. Un abrazo. Pili
 
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Nacido en una pequeña aldea de Galicia y en una familia de 12 hermanos, la miseria y el hambre fueron
sus compañeros y si la salud fallaba, había que recorrer 1o km a pie, para avisar a un curandero el único
que había, una hermana murió desangrada al tener el periodo y no saber detener la hemorragia, allí llovía
mucho e ir mojada cavando la tierra y cargando enormes pesos, la llevó a la muerte.
Pero mi padre era "listo" y se dedicaba a coger truchas del río con mucha agilidad, las vigilaba sin hacer ruido
y las apretaba, también subía a los árboles y cogía huevos de los nidos, es decir se alimentaba, pues
a ello añadía su ración de pan de centeno y aquel caldo en el que navegaban algunas berzas y patatas.
Tenía ingenio para huir del trabajo y en cierta ocasión dejó al pobre hermano, con las vacas y el carro
cargado de hierba pues este cuando vió que no podían las vacas tirar, fue atrás y ya se había largado.
Fue ateo desde pequeño y en cierta ocasión emborrachó al cura con orujo,...el hacía ver que bebía
pero tiraba el contenido de cada vaso con disimulo. Una vez el hombre estuvo bien ebrio y paseando
le pregunto "Don Manuel de Dios ¿usted que piensa? "Hijo mío lo que hay sobre mi sombrero ni bajo
mis zapatos, nadie lo sabe". En aquella galicia tan religiosa y creyente, mi padre no podía decir nada
pues el suyo le pegaba con una cuerda, sin embargo yo me sorprendo de que un sacerdote que
hacia grandes homilías y asustaba con el "fuego eterno" a todos, llegara a reconocer que mentía.
Pese a ser analfabeto, pues apenas fue a la escuela aun sabia mal escribir y leer.
Tenía un talento natural, era pequeño y nervioso con el carácter fuerte, al llegar a Barcelona
aprendió a conducir y el oficio de mecánico, tenía una memoria prodigiosa. Pronto fue imprescindible
en la única fábrica de reparación de piezas de automóviles que había en la ciudad se llamaba "el cementerio
del automóvil", los 4 ricos dueños de fábricas (entonces abundaba la industria textil, sobre todo), iban allí
a reparar sus autos y siempre preguntaban por "aquel chico gallego, tan simpático", y siendo gandul
para la tierra, fue trabajador para colocarse debajo de los coches y cambiar piezas. No podían prescindir
de el y le acortaron las vacaciones de 2 meses a 1, lo reclamaban los clientes. Era valiente y fuerte
pues conducía el armamento en la batalla del Ebro y allí vio muchos jóvenes moribundos llamando a su
madre, sufrió mucho y ello le violentó el carácter, por ello creo que huía de cualquier desgracia humana.
En el campo de concentración donde fue a parar, morían muchos llenos de piojos todos y de hambre, el
era muy delgado y de poco comer y resistió, los jefes decían "a rojillos" con menosprecio y mi padre
con su fuerte carácter se cansó y les dijo yo no soy de "ningún partido político" (en eso tuvo cuidado),
y luego de nombrarlos todos dijo ¿saben de que partido soy? del del trabajo, le querían azotar pero un
cabo lo impidió "el chico a dicho la verdad", entonces te disparaban por menos de nada, pero el se arriesgó harto ya.
Y no sigo, pues necesitaría un libro bien gordo para explicar su historia, murió a los 89 años.

Pili Marti

Buena historia que se lee con mucho interés. Buen tema
Un abrazo amiga
 

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