Andres De Loretto
Poeta recién llegado
"MI PALABRA TRISTEZA
Entre los vaivenes de la melancolía te pareces a mi tristeza,
Luego te reconozco y siento el arrullo de tu mariposa en mí,
Llena de frío, tan llena de soledad,
eres mi palabra nostalgia derrumbada a la resignación de un posible regreso,
El tiempo pasa, y aquella luz de esperanza me mira con ojos tristes atenuándose en partida,
te llamo, tú me llamas y respondes sin voz,
creando en mi esta pena que hace sangrar mis alas desamarrándolas de mi corazón.
Sigo el recorrido de una lágrima para poder encontrarte,
y protegido por ella me arriesgo a tocar tus labios temiendo siempre a ser rechazado,
y de pronto juntos de la nada nos volvemos todo,
haciéndonos adictos a las sensación de las caricias que no paran,
caricias que solo se nombran y susurran al oído,
caricias que son solo nuestras de los dos,
Y en nuestro intento de parar nos damos cuentas que no podemos,
dando cabida a los sueños en que eres víctima inocente de mis fantasías,
mi pasión se pinta del rojo de tu boca deslizando mi boca por tu cuerpo
sintiendo cada centímetro de tu piel,
probando el sabor de tus deseos que me incitan a seguir,
nos volvemos uno como un latido,
alcanzando el cielo al tenernos cada vez más cerca,
acortando distancias que se hacen más sensibles,
es el fuego eterno de la pasión que nos quema y que nos gusta,
traduciéndose en besos prohibidos que nos sonrojan.
esta amaneciendo y ahí estas tu,
toda vestida de ángel frente a mí,
Por favor despiértame y hazme saber que esto no fue un sueño
despiértame y hazme averiguar el sabor dulce que dejase en mi boca,
despiértame y hazme saber que no fue tan solo el destello errante de una ilusión,
que no fue la agonía insólita de mi alma que clama en delirio a tu voz,
que no fue tan solo el suspiro de ángeles que cayó sobre mis ojos,
que estas viva, que eres real
y no otra de mis fantasías encadenadas polvorientas de olvido y con ganas de llorar.
Entre los vaivenes de la melancolía te pareces a mi tristeza,
Luego te reconozco y siento el arrullo de tu mariposa en mí,
Llena de frío, tan llena de soledad,
eres mi palabra nostalgia derrumbada a la resignación de un posible regreso,
El tiempo pasa, y aquella luz de esperanza me mira con ojos tristes atenuándose en partida,
te llamo, tú me llamas y respondes sin voz,
creando en mi esta pena que hace sangrar mis alas desamarrándolas de mi corazón.
Sigo el recorrido de una lágrima para poder encontrarte,
y protegido por ella me arriesgo a tocar tus labios temiendo siempre a ser rechazado,
y de pronto juntos de la nada nos volvemos todo,
haciéndonos adictos a las sensación de las caricias que no paran,
caricias que solo se nombran y susurran al oído,
caricias que son solo nuestras de los dos,
Y en nuestro intento de parar nos damos cuentas que no podemos,
dando cabida a los sueños en que eres víctima inocente de mis fantasías,
mi pasión se pinta del rojo de tu boca deslizando mi boca por tu cuerpo
sintiendo cada centímetro de tu piel,
probando el sabor de tus deseos que me incitan a seguir,
nos volvemos uno como un latido,
alcanzando el cielo al tenernos cada vez más cerca,
acortando distancias que se hacen más sensibles,
es el fuego eterno de la pasión que nos quema y que nos gusta,
traduciéndose en besos prohibidos que nos sonrojan.
esta amaneciendo y ahí estas tu,
toda vestida de ángel frente a mí,
Por favor despiértame y hazme saber que esto no fue un sueño
despiértame y hazme averiguar el sabor dulce que dejase en mi boca,
despiértame y hazme saber que no fue tan solo el destello errante de una ilusión,
que no fue la agonía insólita de mi alma que clama en delirio a tu voz,
que no fue tan solo el suspiro de ángeles que cayó sobre mis ojos,
que estas viva, que eres real
y no otra de mis fantasías encadenadas polvorientas de olvido y con ganas de llorar.