Laura Valeria
Poeta recién llegado
De un tiempo a esta parte,
cuando nada parecía cambiar
la magia del amor toco a mi puerta,
llegó cuando aún era prisionera
de los estándares marcados por mis progenitores.
El amarte
era un pecado que no podía disfrutar,
y las cadenas del pasado
de los que fueron pero no amaron,
me hicieron presa en mi propio cuerpo.
Entendí que amando
las ataduras se disuelven,
que Amar es ser libre
porque pude desplegar en alto,
hasta alcanzar lo que tanto deseaba.
Dijeron que si te amaba era mi muerte
calle para no contradecir la barbarie,
buscando en lo alto
el más puro sentimiento,
amarte aunque sea un pecado.
cuando nada parecía cambiar
la magia del amor toco a mi puerta,
llegó cuando aún era prisionera
de los estándares marcados por mis progenitores.
El amarte
era un pecado que no podía disfrutar,
y las cadenas del pasado
de los que fueron pero no amaron,
me hicieron presa en mi propio cuerpo.
Entendí que amando
las ataduras se disuelven,
que Amar es ser libre
porque pude desplegar en alto,
hasta alcanzar lo que tanto deseaba.
Dijeron que si te amaba era mi muerte
calle para no contradecir la barbarie,
buscando en lo alto
el más puro sentimiento,
amarte aunque sea un pecado.