Mi Pecado y Mi Condena

MaItE...!!!

Poeta recién llegado
No se si fue tu alma de niño, o mi locura
el cielo, el sol, el mar o la luna.
La nostalgia de los años,
O el calor de tus manos.
Tal vez el paisaje que pintó Dios
como si hubiera creado este mundo
solo para los dos.
Pero me fui enamorando y sin darme cuenta
Ya estaba perdida en tu voz.

Me sumergí en el mar profundo
tratando de esconder mis lágrimas.
Abrí mis ojos por un segundo
y vi el cielo difuso por las aguas.

Recuerdo aquella luna.
Luna que me miraba desde lejos
como yo te miraba a ti.
Era el ojo de Dios
que como un espejo
reflejaba la verdad
que se ocultaba tras de mi.

Nuestras manos se encontraron en aquel piélago de silencios
Si tanto había esperado este momento, ¿por qué mi alma se quebraba?
Es que en tus ojos no encontraba ni un rastro de sentimiento.
Lo podía ver en tu mirada, tú no me amabas.

Tal vez la soledad, tal vez la paz de tu regazo
Tal vez mi falta de prudencia
Hicieron que terminara en tus brazos
Y que todo lo perdiera
Por sentir un poco de calor
Que mi alma fría y desierta
Buscaba con furor.

Tantas veces lo soñé. Pero esta vez era cierto
Estabas junto a mí, así que me dejé llevar por el viento.
Yo creía que no te quería, pero ante tu indiferencia
Surgió mi persistencia y mi torpe rebeldía
Y entre este mar de confusión nació algo parecido al amor.

Pero tus ojos no eran tan claros como los recordaba mi mete
Ni tus caricias tan inocentes como las recordaba mi piel
Tus besos, tus besos tenían el mismo fuego
Más tú no eras el mismo de ayer…

Tal vez nunca fuiste o siempre eras
Tal vez mi razón te idealizó
Tal vez un día me quisiste
Y yo no me di cuenta
Tal vez el amor nunca existió

En cierto momento mi pecado fue tenerte sin amarte
Hoy mi condena es amarte sin tenerte
Porque aún teniéndote cerca o distante
tu alma no siente, tu alma no sabe
lo que es querer intensamente.

Maldita la hora en que te vi directo a los ojos
tratando de grabar en mi mente tu rostro
Por si algún día no te volvía a ver.

Malditas sean tus manos tan hábiles para mentir,
tan fácilmente me engañaron
que inclusive me hicieron sentir
que por un momento me amaron.

Todavía yo puedo recordar el murmullo de tu voz,
el suave trazo de tus dedos dibujando en mi piel.
Aun recuerdo yo tus labios pronunciando un adiós,
un adiós cuyo eco sigue resonando en mí ser.


Y de vez en cuando
te encuentro caminando en mis sueños.
Tan lejanos, tan eternos
Solo en ellos te tengo.
 
No se si fue tu alma de niño, o mi locura
el cielo, el sol, el mar o la luna.
La nostalgia de los años,
O el calor de tus manos.
Tal vez el paisaje que pintó Dios
como si hubiera creado este mundo
solo para los dos.
Pero me fui enamorando y sin darme cuenta
Ya estaba perdida en tu voz.

Me sumergí en el mar profundo
tratando de esconder mis lágrimas.
Abrí mis ojos por un segundo
y vi el cielo difuso por las aguas.

Recuerdo aquella luna.
Luna que me miraba desde lejos
como yo te miraba a ti.
Era el ojo de Dios
que como un espejo
reflejaba la verdad
que se ocultaba tras de mi.

Nuestras manos se encontraron en aquel piélago de silencios
Si tanto había esperado este momento, ¿por qué mi alma se quebraba?
Es que en tus ojos no encontraba ni un rastro de sentimiento.
Lo podía ver en tu mirada, tú no me amabas.

Tal vez la soledad, tal vez la paz de tu regazo
Tal vez mi falta de prudencia
Hicieron que terminara en tus brazos
Y que todo lo perdiera
Por sentir un poco de calor
Que mi alma fría y desierta
Buscaba con furor.

Tantas veces lo soñé. Pero esta vez era cierto
Estabas junto a mí, así que me dejé llevar por el viento.
Yo creía que no te quería, pero ante tu indiferencia
Surgió mi persistencia y mi torpe rebeldía
Y entre este mar de confusión nació algo parecido al amor.

Pero tus ojos no eran tan claros como los recordaba mi mete
Ni tus caricias tan inocentes como las recordaba mi piel
Tus besos, tus besos tenían el mismo fuego
Más tú no eras el mismo de ayer…

Tal vez nunca fuiste o siempre eras
Tal vez mi razón te idealizó
Tal vez un día me quisiste
Y yo no me di cuenta
Tal vez el amor nunca existió

En cierto momento mi pecado fue tenerte sin amarte
Hoy mi condena es amarte sin tenerte
Porque aún teniéndote cerca o distante
Tu alma no se siente, tu alma no sabe
lo que es querer intensamente.

Maldita la hora en que te vi directo a los ojos
tratando de grabar en mi mente tu rostro
Por si algún día no te volvía a ver.

Malditas sean tus manos tan hábiles para mentir,
tan fácilmente me engañaron
que inclusive me hicieron sentir
que por un momento me amaron.

Todavía yo puedo recordar el murmullo de tu voz,
el suave trazo de tus dedos dibujando en mi piel.
Aun recuerdo yo tus labios pronunciando un adiós,
un adiós cuyo eco sigue resonando en mí ser.


Y de vez en cuando
te encuentro caminando en mis sueños.
Tan lejanos, tan eternos
Solo en ellos te tengo.


Estupenda tu descripción. Maravillosa historia de amor y desamor, de dulzura y amargo retrogusto. Un verdadero deleite haberte leído en este poema. Un saludo
 
Es interesante este estilo tuyo, una historia con contradicciones entre el amor y el dolor de un recuerdo o un sueño que se queda entre los ojos y la conciencia de poder hacerlo realidad.

Las ganas de soñar se enervan aún por saber que el recuerdo del amor que fue, estará presente al momento de cerrar los ojos.

Un beso

Eugenio
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba