Valeska
Poeta recién llegado
¡Ya nada es lo que era!
Ahora mis ojos muestran mi pena
y tengo los párpados húmedos,
cargados de ti.
Tú ausencia es mi demencia...
queda en mi almohada tú aroma
que me abraza
y está pena que no calma.
y tengo los párpados húmedos,
cargados de ti.
Tú ausencia es mi demencia...
queda en mi almohada tú aroma
que me abraza
y está pena que no calma.
Salgo a caminar
y mientras lo hago, voy hilando
las hebritas de mi llanto,
desmenuzando las madejas
de las penas que fui guardando.
La vida me va cambiando.
Hoy no sé sí abrazo al silencio
o el silencio me va abrazando.
Sólo el viento acaricia mi cara.
Quizás seas tú que me estas consolando.
La noche oscurece y me da pausa,
mientras la pena duerme en mis ojos
sigue exprimiendo mi garganta.
Poco a poco me voy entregando
a la esperanza de besarte en mis sueños
de despertar contigo,
y no con un triste recuerdo.
y mientras lo hago, voy hilando
las hebritas de mi llanto,
desmenuzando las madejas
de las penas que fui guardando.
La vida me va cambiando.
Hoy no sé sí abrazo al silencio
o el silencio me va abrazando.
Sólo el viento acaricia mi cara.
Quizás seas tú que me estas consolando.
La noche oscurece y me da pausa,
mientras la pena duerme en mis ojos
sigue exprimiendo mi garganta.
Poco a poco me voy entregando
a la esperanza de besarte en mis sueños
de despertar contigo,
y no con un triste recuerdo.