Marisa
Poeta adicto al portal
[FONT="]MI PEQUEÑO AMOR
Torbellino inquieto,
alma serena y fugaz,
carita de terciopelo,
mirada dulce y tenaz.
En tus profundos ojos azules,
me quiero mirar,
deteniendo el tiempo
para poder recordar,
esos instantes felices,
de tu natalidad singular,
en los que solo con mirarte,
te puedes olvidar
de los ratos amargos
y vivir la felicidad
descubriendo contigo,
la bella maternidad.
Mi pequeño tesoro,
tu eres la esencia de una rosa,
la dulzura venturosa,
que yo guardo con decoro
en mi hermoso jardín.
Eres el néctar, la miel,
la más precaria ternura,
se esconde en esa piel,
que con profunda mirada,
me entrega cada día
una nueva sensación
y cuando me da su caricia,
me llena de satisfacción.
Eres la tierna sonrisa,
dibujada en tu mentón,
llenando mi vida de gozo,
de dicha y emoción.
A Dios le pido rogando,
te llene de bendiciones,
te proteja de los males,
y te guíe por buen sendero,
siendo hombre de leyes
y de buen corazón.
Torbellino inquieto,
alma serena y fugaz,
carita de terciopelo,
mirada dulce y tenaz.
En tus profundos ojos azules,
me quiero mirar,
deteniendo el tiempo
para poder recordar,
esos instantes felices,
de tu natalidad singular,
en los que solo con mirarte,
te puedes olvidar
de los ratos amargos
y vivir la felicidad
descubriendo contigo,
la bella maternidad.
Mi pequeño tesoro,
tu eres la esencia de una rosa,
la dulzura venturosa,
que yo guardo con decoro
en mi hermoso jardín.
Eres el néctar, la miel,
la más precaria ternura,
se esconde en esa piel,
que con profunda mirada,
me entrega cada día
una nueva sensación
y cuando me da su caricia,
me llena de satisfacción.
Eres la tierna sonrisa,
dibujada en tu mentón,
llenando mi vida de gozo,
de dicha y emoción.
A Dios le pido rogando,
te llene de bendiciones,
te proteja de los males,
y te guíe por buen sendero,
siendo hombre de leyes
y de buen corazón.