Sigifredo Silva Rodríguez
Poeta adicto al portal
Mi amigo, en el ocaso de su vida,
encuéntrase bastante disminuido,
su alegría y sus bríos ha perdido,
está, presiento, cerca su partida.
Mi psique de tristeza está vestida,
me hallo profundamente conmovido,
en mí el pesimismo se ha extendido;
darle, espero, una justa despedida.
La lealtad del can no tiene precio;
fiel amigo en las malas y en las buenas;
démosle mucho afecto al animal.
Quien trate mal al perro será un necio,
solo corre torpeza por sus venas,
merece la repulsa general.