BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Poned el pie escorado
este periodo de glaciares disolutos
el pie inmenso de las grandes ocasiones
sobre marmóreas placas occidentales
marcad el diente que protege el abismo
de su lenguaje de ignorancia y vestigio.
Dadme, pronto, el súbito resplandor
de las organizadas muecas: respetuoso,
infinito, lleno de ingentes protuberancias.
Volveré con un pie lleno de desidia
en la vendimia atrasada será mi vida
un espectáculo digno de mecanos sonoros.
Y odiaremos las cúspides, las asombradas
cúpulas del trigo, espigas, verbos: delirantes
y pálidos y súbitos vértigos. Nuestra despensa
se llenará
de pequeños animales roedores
y zarzas invasoras-.
este periodo de glaciares disolutos
el pie inmenso de las grandes ocasiones
sobre marmóreas placas occidentales
marcad el diente que protege el abismo
de su lenguaje de ignorancia y vestigio.
Dadme, pronto, el súbito resplandor
de las organizadas muecas: respetuoso,
infinito, lleno de ingentes protuberancias.
Volveré con un pie lleno de desidia
en la vendimia atrasada será mi vida
un espectáculo digno de mecanos sonoros.
Y odiaremos las cúspides, las asombradas
cúpulas del trigo, espigas, verbos: delirantes
y pálidos y súbitos vértigos. Nuestra despensa
se llenará
de pequeños animales roedores
y zarzas invasoras-.