La Sexorcisto
Lluna V. L.
eres un genio
de
la
poesía,
siempre
lo serás en esa bóveda
donde mi piel de pastillas
ni quiere levantarse
apática
trasnochada,
toma mi aplausos de disco vinilo
rayado
en el mismo surco, surco surco,
emigro a Texas o Melilla
para matarme
el corazón,
porque el cerebro
es
una amalgama
hidrolizada,
dame tu mundo de plástico
unos segundos más
de tu tiempo anaranjado,
unas pocas más oscuras verdades
con besos que acaban
congelados,
eres un genio
los zopilotes de Sonora
van a tu sombra,
la estatua milf
directa al museo arqueológico,
con la entrepierna
más seca que los huesos,
méteme tu clarividente poemario
otra vez por la vena
si es que quedan
dientes
cejas
jugos gástricos,
lengua
que chupe
la sombra de la perra
señalando un punto cardinal anodino,
y en la mierda crecen rosas
a veces envenenadas
o
embalsamadas,
no hay diferencia en los regalos
ni en las palabras,
lo mismo es mandar las cosas
a la poza,
olvidarse de ser madre
y de los ojos,
los pies van en una dirección
y
la mente hacia el lado opuesto,
eres el genio
de
mi piel de pastillas
de
la
poesía,
siempre
lo serás en esa bóveda
donde mi piel de pastillas
ni quiere levantarse
apática
trasnochada,
toma mi aplausos de disco vinilo
rayado
en el mismo surco, surco surco,
emigro a Texas o Melilla
para matarme
el corazón,
porque el cerebro
es
una amalgama
hidrolizada,
dame tu mundo de plástico
unos segundos más
de tu tiempo anaranjado,
unas pocas más oscuras verdades
con besos que acaban
congelados,
eres un genio
los zopilotes de Sonora
van a tu sombra,
la estatua milf
directa al museo arqueológico,
con la entrepierna
más seca que los huesos,
méteme tu clarividente poemario
otra vez por la vena
si es que quedan
dientes
cejas
jugos gástricos,
lengua
que chupe
la sombra de la perra
señalando un punto cardinal anodino,
y en la mierda crecen rosas
a veces envenenadas
o
embalsamadas,
no hay diferencia en los regalos
ni en las palabras,
lo mismo es mandar las cosas
a la poza,
olvidarse de ser madre
y de los ojos,
los pies van en una dirección
y
la mente hacia el lado opuesto,
eres el genio
de
mi piel de pastillas