mi poeta favorito

jose villa

Poeta que considera el portal su segunda casa
lo conocí emborrachándome
en el clave 7 de zacualpan, nayarit
una noche de verano
de hará unos 15 años

cada vez que me levantaba a tirar las aguas
me encontraba a un tipo como de 40
regordete, bajito, desaseado
con la cremallera del pantalón abajo
y sobándose el nabo de pie al otro lado de la puerta
de aquel asqueroso cuchitril

apostado de tal manera que
al abrirse la puerta
la tipa que servía los tragos detrás de la barra
distante unos 15 metros del wc
pudiera deleitarse a sus anchas la pupila
con la inmejorable panorámica de aquel pinche degenerado
y su miserable piltrafa colgándole de los huevos

la furcia que bebía conmigo
me dijo que rufino
-el tipo del baño-
a pesar de faltarle un tornillo
era en el fondo inofensivo

había sido maestro de primaria en tiempos
antes de que la droga le fundiera los cables
y a la sazón vivía con su anciana madre a un lado del basurero
en una casa de cartón a las afueras de
zacualpan

"le escribió un poema a mati la cantinera
de quien siempre ha estado perdidamente enamorado"

mati, al parecer
halagada por aquella inusual muestra de romanticismo
le había puesto un marco al pedazo de papel con el jodido poema
y lo había colgado en la pared
entre los estantes de las botellas
y una estampa de metro y medio
de la virgen de guadalupe

ya para irnos mi amiga y yo
a seguir el pedo en otra parte
me desvié hacia la barra para echarle
un vistazo al famoso poema

constaba solo de unas pocas líneas
y a un lado del poema aparecía
el sencillo dibujo de una flor

más tarde, esa misma noche
mientras le clavaba la estaca a la vampira alcoholizada
con la que corría la juerga
tuve de pronto el íntimo convencimiento
de que aquel mecánico acto carnal desprovisto de afecto
donde uno se afanaba en meter un trozo de carne adherido a su propio cuerpo
dentro de un estrecho conducto de paredes elásticas situado
en la entrepierna de una mujer

solo podía trascender su abyecta y vana condición
si se interponía entre los actores de tan patética y burda gimnasia
el toque sublime y enaltecedor de la poesía romántica;
versos como aquellos que el cabrón rufino
había trazado para su inalcanzable amada

cuando te veo, mati
ir al mercado a hacer la compra
por las mañanas
con tu trenza en el pelo y un vestido de tirantes
el aura de niña que desprende tu silueta
y tu cesta amarilla de pvc bajo el brazo
haces que se me ponga más dura y gorda
que la de un puto caballo bramudo
y que mi verga se vuelva un jodido geiser expulsando leche a borbotones
cuando me la casco a tu salud



.
 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba