Ayax
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi Poetisa
Te pareces a la tarde,
apacible y tan intensa,
cuando esculpes sentimientos
en las letras de un poema;
te pareces a la calma
que la tempestad encierra
porque, luego de un enfado,
acaricias como seda.
Y también a mi nostalgia
demasiado te asemejas
cuando vuelas la mirada
más allá de las estrellas;
y a la vez eres espejo
del silencio que me lleva
a un dulce misticismo,
si golpea alguna pena.
Te pareces al aroma
que en el aire, cual estela,
a su paso deja tersa
el agua de primavera;
y también eres la fuente
dónde mi deseo abreva
y que acunarse, por siempre,
entre tus sueños anhela.
Sin atuendo te imagino
dulce fruta sin corteza
que se ofrece palpitante
a la sed que me desvela.
Semejante a la paloma
que en inquieto celo espera
serás tú, mi Poetisa,
al momento…de la entrega.
Te pareces a la tarde,
apacible y tan intensa,
cuando esculpes sentimientos
en las letras de un poema;
te pareces a la calma
que la tempestad encierra
porque, luego de un enfado,
acaricias como seda.
Y también a mi nostalgia
demasiado te asemejas
cuando vuelas la mirada
más allá de las estrellas;
y a la vez eres espejo
del silencio que me lleva
a un dulce misticismo,
si golpea alguna pena.
Te pareces al aroma
que en el aire, cual estela,
a su paso deja tersa
el agua de primavera;
y también eres la fuente
dónde mi deseo abreva
y que acunarse, por siempre,
entre tus sueños anhela.
Sin atuendo te imagino
dulce fruta sin corteza
que se ofrece palpitante
a la sed que me desvela.
Semejante a la paloma
que en inquieto celo espera
serás tú, mi Poetisa,
al momento…de la entrega.
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