jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
de ti ya solo me queda murmurar tu nombre
una camisa que no uso y no saber
qué hacer con la vida que tengo por delante
este inmenso desierto de arenas blancas
vacío, silencioso, fuera del tiempo
con un cielo de luz diáfana por encima
sin nubes ni pájaros ni rastro de espejismos
y tu voz diciéndome adiós aquella noche
lluviosa cuando al fin me echaste de tu vida
persiguiéndome incansable como un viento que soplara
por boca de ociosos y burlescos fantasmas
tan suave que no mueve una sola partícula de polvo
pero entra por mis oídos y hace que a cada paso
mis huellas sobre la arena se hundan más
Última edición: