jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
fue bajo la lluvia
una noche de verano
hacía calor
había charcos en las calles
estábamos dentro del carro
el cristal de las ventanillas se había empañado
la besé
la besé largo rato
-a veces sueño con ese último beso y podría jurar
que mi lengua al despertar tiene restos de saliva de su boca-
hubiese querido no dejar de besarla nunca
ella se apartó al fin
creo que lloraba un poco
luego abrió la puerta del carro
no sé si me dijo "adiós"
o "cuídate"
da lo mismo
se bajó del carro y cerró la puerta
cruzó la calle bajo la lluvia
vi su espalda y su pelo negro desaparecer entre las sombras
no he vuelto a verla desde entonces
empezó a vivir su vida sin mí
no he sabido ya gran cosa de ella
imagino que sigue estudiando
que a lo mejor ya está con alguien más
que de vez en cuando se acordará de mí pero
no muy seguido
da lo mismo
yo ya estoy bien
leo tres novelas policíacas por semana
me masturbo regularmente
pienso solo de vez en cuando en suicidarme
-sobre todo si es de madrugada y no puedo dormir
y al enfrentarme a la enorme vacuidad de mi puta vida
su atroz absurdo me lleva a preguntarme qué mierda se supone
que estoy haciendo en este jodido planeta-
entonces por lo regular cojo una libreta y un lápiz
y me pongo a escribir cosas como este poema:
no parece ser nada del otro mundo
no es desde luego nada del otro mundo ni mucho menos
pero con eso me alcanza al fin para sobrevivir
una noche de verano
hacía calor
había charcos en las calles
estábamos dentro del carro
el cristal de las ventanillas se había empañado
la besé
la besé largo rato
-a veces sueño con ese último beso y podría jurar
que mi lengua al despertar tiene restos de saliva de su boca-
hubiese querido no dejar de besarla nunca
ella se apartó al fin
creo que lloraba un poco
luego abrió la puerta del carro
no sé si me dijo "adiós"
o "cuídate"
da lo mismo
se bajó del carro y cerró la puerta
cruzó la calle bajo la lluvia
vi su espalda y su pelo negro desaparecer entre las sombras
no he vuelto a verla desde entonces
empezó a vivir su vida sin mí
no he sabido ya gran cosa de ella
imagino que sigue estudiando
que a lo mejor ya está con alguien más
que de vez en cuando se acordará de mí pero
no muy seguido
da lo mismo
yo ya estoy bien
leo tres novelas policíacas por semana
me masturbo regularmente
pienso solo de vez en cuando en suicidarme
-sobre todo si es de madrugada y no puedo dormir
y al enfrentarme a la enorme vacuidad de mi puta vida
su atroz absurdo me lleva a preguntarme qué mierda se supone
que estoy haciendo en este jodido planeta-
entonces por lo regular cojo una libreta y un lápiz
y me pongo a escribir cosas como este poema:
no parece ser nada del otro mundo
no es desde luego nada del otro mundo ni mucho menos
pero con eso me alcanza al fin para sobrevivir
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