Este lo tenía escrito desde 1968, cuando nació mi hijo, pero entre unas cosas y otras se me perdió y apareció hace unos días de la mano de un primo que por casualidad tenía una copia entre sus papeles y hablando salió a relucir que la tenía así que pude recuperar el poema:
HIJO
Era una noche tranquila,
era una noche serena,
clara noche de luz plena
con la estrella que titila.
Una luna que vigila
desde su trono imperial;
tranquila noche invernal
de ambiente en completa calma,
quietas hojas en la palma,
sin rumor el olmedal.
era una noche serena,
clara noche de luz plena
con la estrella que titila.
Una luna que vigila
desde su trono imperial;
tranquila noche invernal
de ambiente en completa calma,
quietas hojas en la palma,
sin rumor el olmedal.
Calma rota de repente
llenando a todos de gozo,
un quejumbroso sollozo
en esta noche silente.
Un nuevo ser inocente
a nuestro mundo llegó;
mi corazón se alegró
como se alegra la vida
cuando la pena se olvida
y de dicha se inundó.
llenando a todos de gozo,
un quejumbroso sollozo
en esta noche silente.
Un nuevo ser inocente
a nuestro mundo llegó;
mi corazón se alegró
como se alegra la vida
cuando la pena se olvida
y de dicha se inundó.
Una niña ya tenía
y me nació un varoncito
regordete y crecidito
con ojos de claro día.
Él sin saberlo venía
cual deseado varón
a realizar la ilusión
largo tiempo acariciada.
Al fin la suerte alocada
nos dió feliz conclusión.
y me nació un varoncito
regordete y crecidito
con ojos de claro día.
Él sin saberlo venía
cual deseado varón
a realizar la ilusión
largo tiempo acariciada.
Al fin la suerte alocada
nos dió feliz conclusión.
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