Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
MÍ PRIMER PENSAMENTO, TÚ.
En una habitación con una ventana
y una mañana colgada de un sol,
me despierta la almohada
entre susurros de buenos días.
Mí primer pensamiento eres tú,
sin que yo se lo pida, me lo brinda
mí mente y se adhiere mí corazón
y sin razón, pero siendo así, yo sentí
algo más que amor, te sentí a ti.
Ya no existen mejores buenos días
que los que brillan recordando tú sonrisa,
que lucen mis mañanas y por la ventana
se escapa un beso y se pierde con la brisa.
De las paredes, se cuelgan solo mis poesías
que como retratos y marinas
se juntan en bodegones, con los colores
de tú pelo y tú carmín, que como fruta sabrosa,
ansia mi boca a tú boca.
Vivo sólo de amaneceres y mis días
se despiertan de pasiones y el alma mía,
corre por la habitación y se asoma a la ventana
y sin salir, vuelve y abraza a la almohada.
Queriendo estoy que llegue la noche
para soñarte y vivirte y entre pasiones,
dormir con tú cuerpo imaginado
bajo sabanas que cubren nuestros amores
y abrazados en mí imaginación
esperar a la mañana, para que seas otra vez,
mí primer pensamiento y mis buenos días.
En una habitación con una ventana
y una mañana colgada de un sol,
me despierta la almohada
entre susurros de buenos días.
Mí primer pensamiento eres tú,
sin que yo se lo pida, me lo brinda
mí mente y se adhiere mí corazón
y sin razón, pero siendo así, yo sentí
algo más que amor, te sentí a ti.
Ya no existen mejores buenos días
que los que brillan recordando tú sonrisa,
que lucen mis mañanas y por la ventana
se escapa un beso y se pierde con la brisa.
De las paredes, se cuelgan solo mis poesías
que como retratos y marinas
se juntan en bodegones, con los colores
de tú pelo y tú carmín, que como fruta sabrosa,
ansia mi boca a tú boca.
Vivo sólo de amaneceres y mis días
se despiertan de pasiones y el alma mía,
corre por la habitación y se asoma a la ventana
y sin salir, vuelve y abraza a la almohada.
Queriendo estoy que llegue la noche
para soñarte y vivirte y entre pasiones,
dormir con tú cuerpo imaginado
bajo sabanas que cubren nuestros amores
y abrazados en mí imaginación
esperar a la mañana, para que seas otra vez,
mí primer pensamiento y mis buenos días.
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