Esta es mi primera poesía, que escribo a mis dulces 13 jeje.
Acepto todo tipo de críticas, sé que me ayudan a mejorar ; )
Sólo recuerden que es mi primera y pues... no sé hacerlas bien aún.
Saludos!
Nota: La primera parte está escrita en tercera persona, la segunda parte está escrita en segunda persona.
Al ver su silueta hermosa,
Dibujada contra la luz del día,
Mi corazón entero goza,
Se llena de alegría,
Y de felicidad rebosa;
Porque, oh querida,
¿Qué sería de mí sin ella?
¿Qué sería de mi vida,
Sin esa mujer tan bella?
En el momento en que la vi,
Me pareció belleza pura,
Pero fue cuando la conocí,
Que me invadió la locura.
¡Que bellos gestos,
Sin fingir ser modestos,
Sin esa hipocresía,
Que en el mundo cada día,
Se podía contemplar!
¿Es esto el amor,
Este gran ardor,
Que en el pecho siento?
¿Este sentimiento,
Que al escucharte florece,
Que despierta al verte?
El odio perece,
Y hasta la muerte,
Artística parece,
Cuando tengo la suerte,
De poderte decir,
¡Te amo!
Aún sin saber,
Que quizá una obsesión,
Sea lo que mi corazón,
Cataloga como amar,
Pero si no se equivoca,
Entonces es ocasión,
De afirmar con razón,
Que en este bello arte,
Nadie puede superarme,
Y a la hora de amarte,
No hay mayor estandarte,
Que el que con orgullo,
Llevo yo.
Acepto todo tipo de críticas, sé que me ayudan a mejorar ; )
Sólo recuerden que es mi primera y pues... no sé hacerlas bien aún.
Saludos!
Nota: La primera parte está escrita en tercera persona, la segunda parte está escrita en segunda persona.
Al ver su silueta hermosa,
Dibujada contra la luz del día,
Mi corazón entero goza,
Se llena de alegría,
Y de felicidad rebosa;
Porque, oh querida,
¿Qué sería de mí sin ella?
¿Qué sería de mi vida,
Sin esa mujer tan bella?
En el momento en que la vi,
Me pareció belleza pura,
Pero fue cuando la conocí,
Que me invadió la locura.
¡Que bellos gestos,
Sin fingir ser modestos,
Sin esa hipocresía,
Que en el mundo cada día,
Se podía contemplar!
¿Es esto el amor,
Este gran ardor,
Que en el pecho siento?
¿Este sentimiento,
Que al escucharte florece,
Que despierta al verte?
El odio perece,
Y hasta la muerte,
Artística parece,
Cuando tengo la suerte,
De poderte decir,
¡Te amo!
Aún sin saber,
Que quizá una obsesión,
Sea lo que mi corazón,
Cataloga como amar,
Pero si no se equivoca,
Entonces es ocasión,
De afirmar con razón,
Que en este bello arte,
Nadie puede superarme,
Y a la hora de amarte,
No hay mayor estandarte,
Que el que con orgullo,
Llevo yo.