Paseo por el parque cabizbajo
pensando en todo lo que ha pasado,
de repente te veo sentada en un banco
y me acerco para decirte algo.
Un simple hola, o simplemente pedir perdón,
pues sé que cometí un error tremendo,
y sé que provoqué dolor,
y no sabes todo lo que me arrepiento.
Cuando estaba a menos distancia de ti,
veo que se te acerca otro chico,
y os dais un afilado beso que entra en mí,
pues acabo de ver que definitivamente te he perdido.
Vuelvo a casa sin ánimos de nada,
me encierro en la habitación y cierro la puerta,
no salgo de ahí y me tumbo en la cama,
pensando en mi error que provocó que todo se rompiera.
Al día siguiente decido despejarme en el bar,
observo a miles de chicas,
algunas me quieren hablar,
pero mi mirada dice que se alejen de mi compañía.
De repente veo a tu chico en una esquina,
besando otros labios que no son los tuyos dulces,
me muero de rabia y salgo con los ojos de fuego y cenizas,
y me siento en el suelo pensando en lo visto y en lo que ocurre.
La lluvia se apodera de mí
pero el fuego de mis ojos no se apaga,
pues no dejo de sufrir
subiendo que como yo te amé él no te ama.
De repente una mano se posa en mi hombro,
giro la cabeza hacia mi presencia,
y me encuentro con tus ojos,
y yo bajo la mirada, pues se vería la evidencia.
Me dices algo que desconozco,
y tu voz entra hasta lo más profundo,
no te escucho y te lo cuento todo,
y confieso mi error desgarrando mi mundo.
No sé si te mereces a un chico como él,
yo sé que cometí un error grave,
pero jamás te olvidaré,
pues eres mi primer amor y no quiero que se acabe,
sé que te hice daño,
y por ello no dejo de pensar,
y siento que mi interior desgarro,
con sólo pensar que te pude dañar,
yo te quiero, y como te he querido no te van a querer,
y aunque no quieras estar conmigo o quieras estar lejos,
sabes muy bien que te cuidaré,
pues odio que sufras por chicos sin sentimientos,
no dejo de gritar a mi almohada,
el por qué no lo hice bien,
el otro día te vi mientras paseaba,
y entonces empecé a comprender,
qué tu eres la única que en verdad me llena,
pues ahora nadie dice nada a mi interior,
y sé que empezar con otra no merecerá la pena,
pues nunca volveré a sentir la misma cantidad de amor,
bueno sólo quería que lo supieras,
no quiero pensar más en lo del bar, así que me voy,
pero a pesar de todo recuerda
mi persona, pero no por lo que fui, sino por lo que soy.
Me di la vuelta y me fui a casa,
esperando una noticia tuya,
pues es lo único que me relaja,
pues es lo único que me ayuda.
No recibí nada,
salvo un mensaje de que no me creías,
salí a la calle y te vi con ese chico besándole apasionada,
viendo como a cada beso me ibas quitando la vida.
Desde entonces escribo cada una de las palabras,
que no te puedo decir sin que me ignores,
imaginando que me crees y que aún me amas,
pero en el fondo dé que no soy más que mal de amores.
pensando en todo lo que ha pasado,
de repente te veo sentada en un banco
y me acerco para decirte algo.
Un simple hola, o simplemente pedir perdón,
pues sé que cometí un error tremendo,
y sé que provoqué dolor,
y no sabes todo lo que me arrepiento.
Cuando estaba a menos distancia de ti,
veo que se te acerca otro chico,
y os dais un afilado beso que entra en mí,
pues acabo de ver que definitivamente te he perdido.
Vuelvo a casa sin ánimos de nada,
me encierro en la habitación y cierro la puerta,
no salgo de ahí y me tumbo en la cama,
pensando en mi error que provocó que todo se rompiera.
Al día siguiente decido despejarme en el bar,
observo a miles de chicas,
algunas me quieren hablar,
pero mi mirada dice que se alejen de mi compañía.
De repente veo a tu chico en una esquina,
besando otros labios que no son los tuyos dulces,
me muero de rabia y salgo con los ojos de fuego y cenizas,
y me siento en el suelo pensando en lo visto y en lo que ocurre.
La lluvia se apodera de mí
pero el fuego de mis ojos no se apaga,
pues no dejo de sufrir
subiendo que como yo te amé él no te ama.
De repente una mano se posa en mi hombro,
giro la cabeza hacia mi presencia,
y me encuentro con tus ojos,
y yo bajo la mirada, pues se vería la evidencia.
Me dices algo que desconozco,
y tu voz entra hasta lo más profundo,
no te escucho y te lo cuento todo,
y confieso mi error desgarrando mi mundo.
No sé si te mereces a un chico como él,
yo sé que cometí un error grave,
pero jamás te olvidaré,
pues eres mi primer amor y no quiero que se acabe,
sé que te hice daño,
y por ello no dejo de pensar,
y siento que mi interior desgarro,
con sólo pensar que te pude dañar,
yo te quiero, y como te he querido no te van a querer,
y aunque no quieras estar conmigo o quieras estar lejos,
sabes muy bien que te cuidaré,
pues odio que sufras por chicos sin sentimientos,
no dejo de gritar a mi almohada,
el por qué no lo hice bien,
el otro día te vi mientras paseaba,
y entonces empecé a comprender,
qué tu eres la única que en verdad me llena,
pues ahora nadie dice nada a mi interior,
y sé que empezar con otra no merecerá la pena,
pues nunca volveré a sentir la misma cantidad de amor,
bueno sólo quería que lo supieras,
no quiero pensar más en lo del bar, así que me voy,
pero a pesar de todo recuerda
mi persona, pero no por lo que fui, sino por lo que soy.
Me di la vuelta y me fui a casa,
esperando una noticia tuya,
pues es lo único que me relaja,
pues es lo único que me ayuda.
No recibí nada,
salvo un mensaje de que no me creías,
salí a la calle y te vi con ese chico besándole apasionada,
viendo como a cada beso me ibas quitando la vida.
Desde entonces escribo cada una de las palabras,
que no te puedo decir sin que me ignores,
imaginando que me crees y que aún me amas,
pero en el fondo dé que no soy más que mal de amores.